000 euros de fianza, aunque el fiscal le imputó un delito de lesiones con uso de medios peligrosos, con una pena de hasta 5 años de cárcel. Fuentes judiciales han indicado que, en su declaración judicial, el acusado reconoció ser el autor del botellazo y dijo que no tenía intención de causar ningún daño Armando Riveiro, el portero del Athletic, y que actuó “porque le dio un pronto y sin saber lo que hacía”. Además, el fiscal le imputó un delito de lesiones con utilización de medios peligrosos, lo que supone una condena de entre dos y cinco años de cárcel, y podría añadir otro de desórdenes públicos. Por una agresión similar contra el entonces entrenador del Sevilla, Juande Ramos, en febrero de 2007 también en el estadio del Betis, la Fiscalía ha pedido para el acusado A.Ch.R. 4.320 euros de multa.