La Exaltación del Cocido Maragato y la entrega de premios cierran la Quincena Cultural de la Casa de León en La Coruña

El ‘mantenedor’, el doctor Vidal Hernández Casado, resaltó los aspectos médicos de esta comida

Abajo, Flores, y los alcaldes de Peranzanes y Priaranza del Bierzo con los premiados Isabel Saavedra, Francisco Pestaña, Iria Fernández y María del Mar Gavela.
El ‘mantenedor’ se dirige a la concurrencia, desde la mesa presidencial donde se encuentran el presidente Avelino Abajo, el 1º Teniente de Alcalde de La Coruña, Julio Flores; y los alcaldes de Peranzanes y Priaranza, Vicente Díaz y José Manuel Blanco.
Un grupo de asistentes a la comida en el Hotel Meliá María Pita.
Avelino Abajo entrega el premio a Isabel Saavedra ante Julio Flores.

Asistieron muchas personalidades, que también lo habían hecho el día anterior al coloquio excepto el diputado nacional, Juan de Dios Ruano, que viajó ese día a Cataluña para cumplir deberes propios de su cargo en el Congreso de los Diputados.

Al inicio y a los postres y sobremesa Isidro, el tamboritero de Peranzanes, y el Cuarteto de Pulso y Púa ‘Severiano Estévez’, amenizaron el acto. También, como viene siendo habitual en este acto, se entregaron los galardones a los asistentes, que habían logrado, a criterio del jurado, premio en los Certámenes ‘Casa de León 2012’. En esta 13 edición, el ‘mantenedor’ fue el socio de la Casa, doctor Vidal Hernández Casado, que resaltó de una forma amena y muy expresiva los aspectos médicos del cocido maragato.

“Son diversas las teorías para explicar su peculiaridad, dos son las más aceptadas: la militar y la laboral. La militar lo explica por la precariedad de suministros, tanto de los voluntarios del general Santocildes, como sus adversarios, los gabachos a las órdenes del mariscal Junot, que combatían en esta zona a principios del siglo XIX. Consideran que en cuanto olían o veían humo, salían de estampida en su dirección, tanto unos como otros, con la sana intención de comer. Los paisanos intentaban paliar el expolio que les venía encima comiendo primero lo de más enjundia, las carnes, y si los soldados no llegaban, tomaban después el resto”, explicó Vidal Hernández Casado.

Teorías gastronómicas
La laboral lo justifica en función de que en las aldeas solamente quedaban jóvenes y ancianos, ya que los adultos tenían el cometido de la arriería. Los jóvenes trabajaban el campo de sol a sol. Los ancianos en las casas preparaban la comida, en la que todos sus ingredientes se cocinaban al mismo tiempo, manera culinaria de tradición árabe. Al sonar el Ángelus a lomos de las acémilas y en tinajas de Jimenez de Jamuz llevaban el cocido a los esforzados jóvenes, estos tomaban primero las carnes, ya que de lo contrario estas se enfriarían y no serían apetecible. Tanto apetito daba buena cuenta de las carnes, que los saciaba, volviendo a las casas las legumbres y el caldo, que servía  de alimento a los ancianos. De esta manera los jóvenes tomaban proteínas y los viejos hidratos de carbono.

“Las proteínas -añadió Hernández Casado- son necesarias para crecer, desarrollarse y muscularse, pero cuando ya no se crece y no se desarrolla musculatura, las proteínas no necesarias se eliminan, en parte por la orina, la cual aumenta su índice de acidez, que el organismo intenta neutralizar con el único alcalino de que dispone, el calcio de sus huesos, produciendo osteopenia y osteoporosis, es decir descalcificándose. Paradójicamente lo que se considera comer bien, es comer mal, problema solo existente, hasta ahora, en Europa occidental y Norteamérica”.

Y concluyó el mantenedor: “El modo de vivir maragato implicaba, sin quererlo ni saberlo, una cultura gastronómica que evitaba nietos raquíticos y abuelos artríticos…”

Los certámenes y el agradecimiento a los colaboradores

En el acto se procedió a la entrega de premios de los Certámenes y Concursos Casa de León-2012. Los premiados asistentes a la comida fueron cuatro. Concretamente, la ganadora del V Certamen de Pintura, Isabel Saavedra por su obra ‘Gatitos en el jardín’; Francisco Pestaña (1º Premio de Poesía), Iria Fernández (2º Premio de Poesía) y Mª del Mar Gavela (3º Premio de Relato Corto). Al resto de premiados, se le van entregando en la sede de la Casa o en actos.

El presidente quiso dejar constancia públicamente de su agradecimiento a todos las personas e instituciones, empresas y entidades que de una u otra forma habían colaborado y contribuido a la realización del programa de actividades socio culturales y el mantenimiento de la asociación durante el pasado año, principalmente las diputaciones de León (I.L.C.), Zamora y La Coruña; Junta de Castilla y León; ayuntamientos de La Coruña, Astorga, Sta. Elena de Jamuz, Encinedo, Santiagomillas, Luyego, Castropodame, Peranzanes, Sancedo, Priaranza del Bierzo, Hospital, y La Robla; Consejo Comarcal del Bierzo; Montañas del Teleno, Cuatro Valles y POEDA; Asociación de Pendones del Reino de León; Consejos Reguladores (I.G.Ps.) de la Provincia de León; Sporting Club Casino, Hogueras de San Juan y Gráficas Ocero.