La Comunidad es la primera en la concesión de servicios y prestaciones por dependencia

Más de 85,6% de las personas con derecho ya reciben las subvenciones

El consejero de Familia e Igualdad de Oportunidades, César Antón, saluda a los miembros de la Comisión en las Cortes, antes de su comparecencia para hablar de la Ley de Dependencia en la Comunidad.

Más del 85,6 por ciento de las personas dependientes con derecho a prestación en la región ya la perciben. «Son 17 puntos más que la media nacional», defendió ante la Comisión de Familia e Igualdad de Oportunidades de las Cortes el consejero de la materia, César Antón, quien subrayó que este porcentaje supone que en abril había ya 43.935 prestaciones reconocidas a 39.846 personas -algunos beneficiarios pueden recibir más de una-, situando a Castilla y León como “la primera” Comunidad en la concesión de servicios y prestaciones.

En su comparecencia, el consejero de Familia e Igualdad de Oportunidades, César Antón, explicó que en abril de 2010, son ya 43.935 prestaciones que corresponden a un total de 39.846 personas beneficiarias, puesto que una persona puede recibir más de una prestación. Es decir, en Castilla y León, en abril de 2010, el 85,61% de las personas dependientes con derecho a prestación ya la reciben, 17 puntos más que la media nacional, que se sitúa en el 68,58%. Les corresponde recibir prestación, aunque no la tienen concedida, a nivel nacional un 31,42% mientras que en Castilla y León es sólo el 14%, es decir 6.698 personas.
Estos datos sitúan a Castilla y León como la primera Comunidad Autónoma de España en la concesión de servicios y prestaciones a las personas que tienen derecho a ello, situación que viene produciéndose de forma reiterada en los últimos meses. Además, es la segunda Comunidad Autónoma en concesión de prestaciones a través de servicios (que la Ley de Dependencia establece como prioritario), que en Castilla y León suponen el 59,16% del total, 8 puntos por encima de la media nacional, que se sitúa en el 50,87%. Frente a ello, es la 17 autonomía en concesión de prestaciones económicas, con ocho puntos por debajo de la media.
En su análisis de la aplicación de la Ley de Dependencia en la Comunidad, el consejero resaltó la “tendencia creciente” en la presentación de solicitudes que ha llegado a una media de 2.800 al mes. Según puso de manifiesto César Antón por lo que se refiere a las solicitudes, su presentación se inicia en abril de 2007, tras la aprobación por Real Decreto del baremo unificado para todo el Estado. Desde entonces, la tendencia siempre ha sido creciente, pasando de 267 en abril de 2007, a 69.433 en abril de 2010, cifra que significa que el 83% de la población potencialmente dependiente (84.000) ya ha presentado la solicitud.
La segunda variable trascendente en el análisis de los indicadores de gestión, la constituyen las resoluciones de reconocimiento de la situación de dependencia. En este sentido, en Castilla y León, según explicó Antón, en abril de 2010 de las 69.433 solicitudes presentadas se han resuelto o dictaminado un total de 62.691, es decir el 90,58%. Antón continuó explicando y detalló que de las resoluciones emitidas el 74 por ciento  (46.544) pertenecen a personas con derecho a prestación, mientras que la media nacional es del 69,79%, es decir, 4 puntos menos.
Antón que profundizó en este análisis destacó que la aplicación de la Ley de Dependencia es progresiva en el tiempo, de manera que actualmente sólo es efectiva para los grados II y III ( para el Grado I se difiere hasta 2011 ó 2013), y que no a todas las personas que lo solicitan se les reconoce situación de dependencia (sin grado), de manera que un 30% a nivel nacional y a un 26% en Castilla y León de las personas que solicitan dependencia no les corresponde recibir prestación (8.852 por ser de Grado I y 7.495 sin grado) .
Aún es más, en Castilla y León, el 47,97%, es decir, casi el 50% de las resoluciones o dictámenes, se refieren al Grado III, frente a una media nacional del 41,05%. Lo que significa que casi el 50% de la población dependiente es Gran Dependiente, tiene reconocido el Grado III, lo que conlleva prestaciones con un coste muy superior al del resto de Grados.