La Catedral de Montevideo acogió la tradicional misa en gallego en honor al Apóstol Santiago

Organizada por el Patronato da Cultura Galega y la Unión de Sociedades Gallegas

Un momento de la celebración religiosa.

La Catedral Metropolitana de Montevideo albergó la tradicional misa en lengua gallega que organiza el Patronato da Cultura Galega de Montevideo junto a la Unión de Sociedades Gallegas para celebrar el día de Santiago.

La celebración religiosa especial se viene realizando desde la década del sesenta, cuando un grupo de gallegos le pidió permiso a la curia uruguaya para celebrar una misa el día de Santiago Apóstol en lengua gallega, para lo que solicitaron la Iglesia del Cordón, donde a su frente se encuentra instalado un Cruceiro Gallego.

Luego sería el Patronato da Cultura Galega de Montevideo quién se haría cargo de la organización de la celebración que se trasladó a la Catedral de la capital de Uruguay, ubicada en la Ciudad Vieja.

Como desde hace dos décadas es el cura coruñés, Aurelio Vázquez, quien celebra la eucaristía, y fueron la presidenta del Patronato, Ana Lorenzo, y el presidente de la Unión de Sociedades Gallegos, Eduardo Miras, los que llevaron al altar el vino y el pan, con forma del que se cuece en las aldeas gallegas, al tiempo que el coro del Patronato dirigido por el emigrante de la localidad coruñesa de Coristanco, Francisco Antelo, musicalizó la ceremonia religiosa.

Además de emigrantes, descendientes y directivos de instituciones españolas, también estuvo presente el embajador de España, el pontevedrés Roberto Varela, y el nuevo consejero de Empleo y Seguridad Social, Andrés González.

Tras culminar con la santa misa, el Padre Aurelio se despidió de todos y de pie ante los fieles entonó con toda la iglesia el himno gallego que fue cantado también por el coro del Patronato.

Comida gallega y queimada

La celebración del Día de Galicia en la capital uruguaya culminó con un ‘xantar’ organizado por la Unión de Sociedades Gallegas de Uruguay en la sede central de Casa de Galicia, donde autoridades de la Embajada, directivos de instituciones y público en general, disfrutaron distendidos aunque deportivamente sufrieron tanto la derrota de Uruguay como de España en el fútbol olímpico masculino.

Allí, como no podía faltar en cualquier celebración gallega y máxime con las gélidas temperaturas invernales que se están viviendo en Montevideo en estas fechas del invierno austral, una queimada preparada por el emigrante pontevedrés Fernando Barca, que cedió la quema de las meigas al propio embajador para que “los espíritus de los amigos que están fuera participen con nosotros de esta queimada”, sirvió para poner el broche de oro a una entrañable jornada festiva para todos los gallegos en Uruguay.