La Casa de Andalucía en Zaragoza disfruta de una fiesta campera

Tuvo lugar en la finca 'Vistahermosa' con reses santacolomeñas de 'Los Maños'

Asistentes a la fiesta durante el acto.
Un momento de la faena taurina.

Cincuenta y cinco animosos socios y simpatizantes partieron en autobús desde Zaragoza, a las ocho de la mañana. ”. Otros lo hicieron por sus propios medios hasta aproximarse al centenar los participantes en la fiesta.

En la finca les esperaban los pobladores de esas sierras, los del las Altas Cinco Villas, y les recibieron con unas suculentas migas. Manuel Pérez y su cuadrilla de Castiliscar, pues él es muy torero, les tenían a punto, en el mismo sitio y a la misma hora de otros años, su correspondiente plato de migas, que para algunos se triplicó.

La delegación Zaragoza hizo la digestión en la plaza de tientas donde se soltaron tres becerras limpias del susodicho encaste, paradas y lidiadas, por Pablo y Carlos, alumnos de la Escuela Taurina del Carmen. Uno del Maestrazgo y el otro de Borja. Dirigió sus faenas el novillero con caballos Miguel Elduque, en presencia del Director de la propia Escuela, Santiago Gómez.

De los asistentes a la fiesta, algunos decidieron visitar la amplia finca donde pastan los erales, utreros, vacas y caballos y el resto, optó por participar de la alegría que proporcionaba un vermut-baile con barra libre durante todo el día, es decir: grifo de cervecita fresca, manzanilla, vinos finos andaluces, vermut y refrescos.

La megafonía instalada por Ángel Lozano animó a todos a bailar y bailar al son de las cañas rocieras: por sevillanas, tangos, pasodobles… hasta la hora de pasar al comedor donde despachamos un sabroso rancho aragonés.

Llegados los postres, Fernando, el director del “Mentidero”, agradeció a la familia Marcuello su generosidad por acogerlos y hacerles tan fácil su séptimo viaje de fin de curso, siendo Manuel Pérez, quien le hizo entrega de la placa conmemorativa del evento al propio ganadero y como es habitual, la voz de la Casa, el Vocal de Cultura, José María Arilla, tomó la palabra para abundar en lo dicho y recordar que la Junta de Andalucía apuesta por la Fiesta de los Toros.

Después de nuevo los paseos por la finca con sus impresionantes vistas, los bailes y los juegos de cartas tomaron protagonismo, hasta que sobre las siete de la tarde se partió hacia Zaragoza con la satisfacción de haber pasado un buen día.