Josefa Cánovas (Marsella): “Esto tiene que ser Patrimonio de la Humanidad”

Josefa Cánovas Otalaga es profesora de baile del Centro Cultural Andaluz de Marsella (Francia). A través de Josefa habla la experiencia sobre los bailes de Andalucía y el entusiasmo por los días vividos en Sevilla, empapada de Bienal y de Flamenco.
–Nací en Madrid y vivo en Francia desde hace varias décadas. Toda la pasión de mi hija es el flamenco que sus abuelos y yo le hemos transmitido, y mis nietas bailan flamenco ya. Soy, además,, profesora de sevillanas del Centro Cultural Andaluz de Marsella y valoro este curso de perfeccionamiento de bulerías y seguiriyas en Sevilla como una gran suerte de poder estar aquí. Todo el mundo ha encontrado sensacional que la Junta de Andalucía nos haya propiciado esta experiencia tan bonita e importante para nosotros que, aunque vivamos en el exterior, también formamos parte de la gran cultura andaluza.
Nuestra relación con la Bienal ha sido a través de coloquios a los que hemos asistido en el Casino de la Exposición y podríamos calificarlos también como clases teóricas y enseñanzas paralelas. Hemos visitado el Museo de Arte Flamenco de Cristina Hoyos, donde presenciamos un maravilloso espectáculo el miércoles 22.
Por otra parte, hemos sido invitados a la Peña Flamenca Torremacarena, donde hemos disfrutado de un ambiente flamenco natural cerca de personas sevillanas entendidas y entusiastas de este arte, que nos recibieron con enorme cariño y nos llenaron de su ambiente de flamenco puro  andaluz. Nos encantaría a todos los participantes de este curso  tan valioso y constructivo que se repita, y aprovecho las páginas de Andalucía Exterior para agradecerle a la Junta de Andalucía esta maravillosa experiencia que va a propiciar enriquecer a otros muchos andaluces que se quedaron allí y nosotros nos vamos a ocupar de que así sea: enriquecerles y enseñarles para hacer más universal la cultura andaluza a través del flamenco.
–¿Qué pedirías a Europa y al mundo para Andalucía y su milenaria cultura?
–Yo pediría de corazón, a quien corresponda, en nombre de miles y miles de jóvenes descendientes de andaluzas y andaluces repartidos por el mundo, conseguir que el flamenco sea reconocido Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.