José Manuel Fernández Pérez de Nanclares, condenado por actividades delictivas relacionadas con el comando Vizcaya con la banda terrorista ETA, fue progresado a tercer grado de tratamiento, lo que supone su paso a un régimen de semilibertad que le permitirá salir diariamente de la prisión. Cumple condenas de 41 años de privación de libertad, teniendo aplicada la denominada ‘doctrina Parot’, como autor de delitos de colaboración con banda armada, construcción de zulos y cómplice de los delitos de tenencia de explosivos, depósito de armas, atentado y sustitución de placas de matrícula.
Lleva en prisión desde el año 1992, “habiendo dado muestras de una evolución positiva, cumpliendo las exigencias legales establecidas en la legislación penitenciaria, entre ellas: la desvinculación de la organización terrorista, la petición de perdón expreso a las víctimas y la disposición a la reparación del daño”, según el Gobierno. La decisión supone el impulso de una política de reinserción individualizada de los presos de ETA, tal y como establece la ley penitenciaria, subrayó Interior.Por otra parte, el propietario de una vivienda en Capbreton (Francia) descubrió en su interior un antiguo depósito de armas de ETA con 40 subfusiles MAT-49, 40 MAT-10, 20 pistolas herstal 9mm y 1.000 cartuchos. En Bilbao, fue detenido el presunto etarra Juan Francisco Gómez López, alias Patxi, reclamado por la Audiencia Nacional.