Iberia y British Arways firmaron el contrato definitivo de fusión

Está previsto que la integración se ejecute a finales de este año

La compañía aérea españolas Iberia y la británica British Airways firmaron el 8 de abril el contrato definitivo de fusión relativo a la integración de ambas compañías, que se acordó en todos sus aspectos significativos con el acuerdo firmado el 12 de noviembre de 2009. Con la firma del contrato de fusión, Iberia y British Airways dieron un paso más hacia la creación de un nuevo grupo aéreo líder en Europa. La fusión, que está previsto que se ejecute a finales de 2010, beneficiará a los accionistas, clientes y empleados de ambas aerolíneas.

408 aviones y 200 destinos
La nueva compañía será uno de los mayores grupos aéreos del mundo, contará con una flota de 408 aviones y volará a 200 destinos. Iberia y British Airways transportan conjuntamente más de 58 millones de pasajeros al año. La operación de fusión se estructura de de manera que facilite la participación en futuros procesos de consolidación del sector aéreo mundial. El nuevo grupo generará unas sinergias anuales de unos 400 millones de euros a partir del quinto año de la fusión. De la fusión resultará una nueva sociedad holding denominada International Consolidated Airlines Group, S.A, que se conocerá con el nombre de International Airlines Group. Tanto Iberia como British Airways conservarán sus respectivas marcas y sus operaciones.

Las autoridades de aviación civil, tanto españolas como británicas, confirmaron que la estructura de propiedad y de gobierno de ambas compañías les permitiría conservar los actuales permisos de vuelo y los derechos de tráfico. Para Antonio Vázquez, presidente ejecutivo de Iberia, “este es un paso importante en el proceso de creación de una de las principales aerolíneas del mundo, que estará mejor preparada para competir con otras grandes aerolíneas y para participar en futuros avances del proceso de consolidación del sector. Confiamos en cerrar la operación antes de que finalice el año”. Según Willie Walsh, consejero delegado de British Airways, “la compañía resultante de la fusión pondrá a disposición de sus clientes una red más amplia, con un mayor potencial de crecimiento en el futuro gracias a la optimización de los hubs de Londres y Madrid y a la continua inversión en nuevos productos y servicios”. La ejecución de la fusión está sujeta a la aprobación por parte de las correspondientes autoridades de defensa de la competencia.