A la cita mensual acudirá también la consejera de Bienestar Social, Leonor Flores, y el director general de Infancia y Familia, Javier Alonso de la Torre, según anunció el presidente extremeño, en declaraciones a los medios de comunicación, momentos antes de compartir una jornada con una representación de estos niños, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos del Niño.
“Quiero dar un paso más para que la responsabilidad de la Junta vaya en el buen sentido, así que de aquí a junio marcaremos un camino que nadie podrá romper, celebrando una reunión al mes”.
Jennifer, una niña de acogida, reclamó la consideración de ella y los más de 700 niños acogidos en los centros de la región como unos niños “sin etiquetas”, resaltando que la distinción con el resto de niños es que los chicos que viven en centros de acogida tienen una “problemática familiar característica”.
Por su parte Rodríguez Ibarra compartió con Jennifer la idea importante de que estos niños “no son niños problemáticos sino niños con problemas”, unos problemas concretos y determinados marcados por vivir en un centro de acogida y no en una familia, aunque como el propio presidente dijo “la vida en una familia no es garantía de felicidad”.
Preparación escolar
Ibarra resaltó que todos los niños acogidos por los Servicios Sociales de la Junta finalizan la enseñanza obligatoria, el 5% cursa estudios de bachillerato, el 25% estudios de formación profesional y el 1,8% comienza la universidad.
El presidente también lanzó un mensaje a la sociedad extremeña acerca de la posibilidad que tienen las familias o personas mayores de edad de poder acoger temporalmente a cualquiera de los niños que se encuentran en los centros de acogida extremeños.
Así se mostró partidario de que los extremeños sigan acogiendo en verano a niños saharauis, pero apuntó que también sería beneficioso acoger a extremeños. Este programa consiste en una medida de protección al menor, por la que un niño o joven se integra en una familia que no es la constituida por sus padres biológicos, para disfrutar de un ambiente familiar normalizado que le garantice una atención adecuada, salvaguardando sus derechos.