Fue un acto emotivo y de defensa de la democracia al que sólo faltó el dirigente conservador José María Aznar.
El acto comenzó con la inauguración de la exposición ‘25 Años de Autonomía de Castilla y León. Democracia y autogobierno’, por parte del actual presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, el presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago, así como los homenajeados, a quienes se hizo entrega de la Medalla de Oro de las Cortes, y otras autoridades e invitados reunidos en la nueva sede del Parlamento regional.
A continuación, Fernández Santiago se dirigió a todos los asistentes en el salón de recepciones, recordando que el Estatuto ha sido el mejor instrumento de crecimiento, de progreso y de cohesión de la Comunidad. También invitó a construir de ahora en adelante la mejor Castilla y León posible, con más oportunidades, bienestar social y mayor calidad de vida. Finalmente, los principales protagonistas de la historia de la Comunidad brindaron por el cuarto de siglo de vida del Estatuto.
La ceremonia que evocó el 21 de mayo de 1983, jornada en la que se constituyó el primer Parlamento autonómico, fue calificada por todos los asistentes de bonito” y “emotivo”. Entonces la sesión tuvo lugar en el Monasterio Las Claras, en Tordesillas.
“Sois vosotros, con vuestra trayectoria ejemplar, quienes habéis hecho de Castilla y León una sociedad democrática abierta, responsable y madura”, dijo el anfitrión.
Por su parte, Juan Vicente Herrera agradeció a todos la labor realizada desde la “diversidad y el pluralismo político”.
A continuación tomaron la palabra cada uno de los homenajeados: los presidentes de las Cortes, Dionisio Llamazares, en la primera legislatura; Carlos Sánchez Reyes, en la segunda legislatura, y Manuel Estella, en la tercera, cuarta y quinta legislaturas; y los ex presientes de la Junta: Demetrio Madrid, desde 1983 hasta 1986; José Constantino Nalda, entre 1986 y 1987; Jesús Posada, de 1989 a 1991; y Juan José Lucas, entre 1991 y 2001.
El único ausente fue José María Aznar, presidente de la Junta entre 1987 y 1989, quien se encontraba fuera de España.
Todos agradecieron en sus intervenciones el reconocimiento a su labor y coincidieron en destacar el protagonismo de la sociedad castellana y leonesa en el desarrollo de la región.