Gran éxito de la romería de otoño del Hogar Español de Ancianos de Montevideo

Más de 2.000 personas disfrutaron de los platos típicos de la gastronomía hispana

Paella, calamares fritos y tortilla española, entre otros preparados, hicieron las delicias de los presentes. Tras la comida, los diferentes grupos folclóricos de las entidades españoles amenizaron la tarde.
Los platos tradicionales que realizan las instituciones de la colectividad española en la romería de otoño del Hogar de Ancianos, fueron agotados en menos de tres horas por los más de dos mil asistentes.
Los directivos comandados por el presidente del único asilo de ancianos propiedad del Gobierno español fuera del territorio nacional, Liberio Antelo, no dejaron nada dispuesto para que la falta de previsión afecte el espectáculo.
Sin embargo, nuevamente, ésta vez en tres horas, los platos tradicionales que realizan todas las instituciones en carpas individuales para protegerles del sol, fueron agotados por los romeros que ansiosos ya sabían que querían comer. Algunos aprovecharon la excusa de la larga cola en las tres grandes paellas de la Comunidad Valenciana, para pasar por el Centro Ourensano a recoger un chorizo ahumado para ir picando mientras saboreaban un vino del país.
Sin embargo, lo que primero se agotó fueron los calamares que fritan los pontevedreses, quienes además tenían miniaturas de pescado y sardinas asadas.
La tortilla española del centro Bergantiños, se fue volando a la boca de los romeros, en tanto los callos de Alma Gallega y la fabada del Casa de Asturias Centro Asturiano, eran el encuentro obligado de muchos que se excusaban con el calor reinante, pero “está muy bueno”, afirmaban.
El Centro Balear e Hijos de Galicia, le pusieron el toque dulce al postre de los comensales que también dispusieron de helados, en tanto el tradicional asado criollo con carnes y chorizos, fue objeto de deseo hasta agotarlo totalmente.
Música y baile
Los abuelos del Hogar Español disfrutaban de los millares de visitantes, muchos de ellos emigrantes de avanzada edad que afirmaban que “en cualquier momento venimos aquí”, destacando la calidad de atención que reciben los ancianos y las remozadas instalaciones.
Mientras tanto, ya por la tardecita otoñal que era más una verdadera fiesta primaveral por el clima que acompañó a la fiesta en Montevideo, los distintos elencos de las instituciones se hicieron presentes en el escenario montado en la terraza del hogar.
Allí los primeros en alegrar la tarde con su cante y baile, fueron los andaluces que homenajearon a quien dirigiera el elenco hasta su muerte, el emigrante Antonio Villalba.
Su hija, con un cante flamenco que hizo sentir la alegría de ésta música a todos los presentes, fue acompañada por su hermana, marido, y varios familiares más en un grupo que no desentonó en absoluto con su cuerpo de baile, entre las que hay novatas bailarinas y otras que demuestran sentir profundamente la alegría andaluza.
Luego serían los cuerpos de baile del Centro Gallego, Casa de Galicia, Valle Miñor, y Centro Asturiano Casa de Asturias, los que demostrarían sobre las tablas las tradicionales canciones de las tierras del 90 por ciento de los emigrantes que residen en el hogar español.
La parranda de la Sociedad Islas Canarias, le puso el toque de reflexión a una tarde de recuerdos y reencuentros que la colectividad española se da dos veces al año en el hermoso jardín del hogar español de ancianos y donde el gusto dulce lo da la actuación del coro del Hogar Español que cada año tiene más integrantes.