La economía española ya lleva seis meses fuera de la recesión, tras crecer entre abril y junio un 0,2%, lo que hace pensar al Gobierno que las bases de la recuperación están sentadas, aunque el avance aún dista del de las principales economías europeas y del conjunto de la UE y la zona euro.
De acuerdo con el dato avanzado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirma las estimaciones realizadas hace una semana por el Banco de España, el PIB acumula una caída interanual del 0,2%, aunque este retroceso se atenúa 11 décimas, comparado con del trimestre anterior (1,3%).
La moderación de la contracción económica es consecuencia de una contribución menos negativa de la demanda nacional (consumo e inversión), posible gracias al repunte del gasto de los hogares.
Frente a la economía española que cae en tasa interanual, el PIB de la zona euro y del conjunto de la UE crece a un ritmo anual del 1,7%, impulsado por el buen ritmo de la economía alemana, que acumula una subida anual del 3,7%.
El Gobierno considera que la evolución del PIB confirma sus previsiones y mantiene que no habrá ningún trimestre negativo, aunque José Luis Rodríguez Zapatero dijo esta semana que es previsible que el tercer trimestre no sea tan bueno como el segundo.