De esta manera, López se mostró contrario a la propuesta del presidente gallego, Emilio Pérez Touriño, que incluía la creación de esta figura dentro de la nueva Ley de la Galleguidad.
El Valedor do Pobo, Benigno López, admitió que no es partidario de la creación de valedores paralelos para la emigración o los pacientes sanitarios y advirtió de que la figura del Valedor “debe ser individualizada” porque “disgregar las reclamaciones lo único que crea es confusión”.
En su comparecencia en el Parlamento de Galicia el pasado 24 de marzo para presentar el informe de la institución del año 2006, López explicó que no es “partidario particularmente” de la creación de “oficinas paralelas semejantes” como la sugerida por el diputado nacionalista Iago Tabarés, quien preguntó por la idoneidad de crear un Valedor do Emigrante.
Precisamente, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, se ha comprometido en varias ocasiones a poner en marcha esta figura, a través de la nueva Ley de la Galleguidad. Asimismo, la Ley de Salud prevé la creación del Vicevaledor del Paciente.
Benigno López consideró que la figura del Valedor do Pobo “debe ser individualizada, perfectamente identificada por toda la sociedad en esta comunidad”. “Si ponemos valedor del emigrante, del consumidor o del paciente, llega un momento en que el interesado, el ciudadano, no sabe en realidad quién es el Valedor”, sentenció.
En esa línea, indicó que “disgregar las reclamaciones lo único que crea es confusión” y, frente a ello, aseguró que “el camino no es crear 50.000 valedores diferentes, sino dar a conocer la institución”, ya que una vez conocida por todos los ciudadanos, los propios interesados sabrán dónde presentar sus quejas.
En ese sentido, el Valedor do Pobo destacó que la institución “se está empezando a dar a conocer” y, para ejemplificarlo, recordó que en 2006 se atendieron un total de 1.805 quejas, medio millar más que en 2005. Además, en 2007 fueron 2.400 y en lo que va de 2008 ya han recibido 700.
En cuanto al origen de las quejas de 2006, 1.776 fueron presentadas por los ciudadanos y 29 fueron cursadas de oficio. La cifra más alta correspondió al área de vivienda y urbanismo (233), seguida de justicia (193) y de universidades, cultura, turismo, deportes y bilingüismo.