El Séneca de Vitoria participa en las Fiestas de la Virgen Blanca

El alcalde Patxi Lazcoz durante su discurso.
Luis Alberto Aguiriano, Tomás Cid y Nava.
Tomás Cid, con gafas, en el paseíllo a los toros.
Celedón (Gorca Ortiz), después de su descenso, protegido por los blusas.

Los jardines del Palacio Zulueta acogieron un año mas el acto institucional de las fiestas de La Blanca de Vitoria, que con personalidades y personajes de referencia de la sociedad alavesa, como el delegado del Gobierno central en Euskadi, Mikel Cabieces; el diputado general, Xabier Agirre; el presidente de las Juntas Generales, Juan Antonio Zárate; o la consejera vasca de Cultura, Blanca Urgell.

También estuvieron los representantes de las Casas Regionales de Álava. Por el Centro Andaluz Séneca  estuvo el directivo José Merino Luna y el relaciones publicas, Tomás Cid, que participó en la procesión  de los Faroles. Este año llegó un poco tarde a la recepción  porque participó también en el Rosario de la Aurora (una procesión en la que los Blusas y la Cofradía de la Virgen Blanca sacan a la Virgen Blanca por el casco Viejo; Tomás Pertenece a los Biznietos de Zeledón).

En su discurso institucional, el alcalde de Vitoria, Patxi Lazkoz, animó a todos a afrontar con optimismo el futuro a pesar de la crisis económica e hizo un repaso de los logros obtenidos por la ciudad en estos úlitmos años y de los proyectos más inmediatos que se tienen. «Si queremos una Vitoria-Gasteiz moderna, abierta, plural, que construye su convivencia sobre los principios de la democracia, sostenible, de gran calidad de vida y capaz de generar riqueza y empleo, no cabe la nostalgia del pasado sino la altura de miras y la ilusión por el maravilloso futuro que nos espera», terminó Lazkoz.

El alcalde tuvo también palabras de recuerdo y reconocimiento para el actor, autor y director de teatro Félix González Petite, que contribuyó a crear el Festival Internacional de Teatro de Vitoria y falleció recientemente a los 68 años. El alcalde le recordó como un «hombre que ha sido esencial en el dinamismo cultural de Vitoria, reconocido en todo el Estado como uno de los impulsores de la gestión pública del mundo del teatro». «Sobre todo quiero poner en valor que estamos hablando de una buena persona, buena gente, de esas que siempre llevaremos en nuestros corazones», enfatizó Lazcoz.