En este sentido defendió ante la Comisión 1ª del Parlamento de Galicia que las bajas consulares se hagan de oficio y no de forma voluntaria, como ahora.
El secretario xeral de Emigración, Manuel Luís Rodríguez, subrayó el pasado lunes 12 de noviembre durante una comparecencia en la Comisión 1ª del Parlamento, que la depuración del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) debe agilizarse al máximo de cara a mejorar el marco en el que ejerzan el derecho al voto los gallegos y gallegas en el exterior las próximas elecciones autonómicas. A esa acción deben añadirse medidas, asimismo, que modifiquen aquellos aspectos legales que contribuyan a que el CERA sea absolutamente riguroso.
Entre estos citó la importancia de reformar el Real Decreto 3425/2000 del 15 de diciembre impulsado en su día por el entonces ministro de Presidencia, Mariano Rajoy, que regula que las bajas consulares tanto por traslado como por defunción sean de carácter voluntario.
Este hecho lleva a que la baja consular dependa más de la voluntad y conocimiento de los interesados, que de la propia Administración, lo que tiene como consecuencia una mayor dificultad para actualizar el censo.
El responsable de Emigración señaló que los pasos dados desde el Gobierno central para regular los procesos electorales en el exterior son valorados positivamente por la Xunta, aunque “consideramos que habría que agilizar estas medidas con más recursos para que el voto exterior y en consecuencia los emigrantes no sean objeto de sospecha y debate”.
Consenso
Rodríguez abogó para que el Parlamento de Galicia sea capaz de elaborar una postura de consenso que pueda ser trasladada a Madrid, al tiempo que valoró la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica como un hito desde el momento en que “repara las injusticias del pasado pero también desde el momento en que podemos incorporar un capital humano importantísimo para el desarrollo de Galicia como son los nietos y netas de en el exterior”.
El secretario xeral de Emigración recordó a los grupos parlamentarios que en cada una de las reuniones de trabajo mantenidas con el director general de Emigración o con la secretaria de Estado de Emigración les trasladó la necesidad de dar cumplimiento lo antes posible al Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior en lo relativo a los derechos políticos de los residentes en el exterior y en concreto al voto en urna.
Unos días después, Manuel Luís Rodríguez defendió la necesidad de “respetar los derechos de los emigrantes” y, para ello, consideró que “la mejor forma es no hablar demasiado”. En este sentido, resaltó “el marco de negociaciones debe ser el Parlamento de Galicia porque en él se expresa la voluntad popular”.
Así, pidió “respeto” para los emigrantes y “seriedad” a la hora de tratar este asunto, ya que “genera malestar” el hecho de que ocupe permanentemente la letras más grandes de la prensa y de todo tipo de noticiarios” y que, a veces, “se hable con ligereza de sus derechos”. Según dijo, “es lo que transmiten ciudadanos y colectivos desde Sudamérica a Centroeuropa”.
Colaboración con Asturias
Manuel Luís Rodríguez informó, en otra orden de cosas, de aquellos aspectos que permitirán firmar en breve un protocolo de colaboración en materia de emigración entre la Junta y el gobierno de Asturias.
Entre las acción que se recogerán, atroparanse, las de transferir la información de la que dispongan los dos gobiernos sobre ciudadanos de ambas comunidades en el exterior y los retornados; vincular las páginas web de ambos organismos con el fin de que los ciudadanos de cada comunidad autónoma conozcan las actuaciones de la otra; articular mecanismos necesarios para proporcionar a los gallegos y asturianos residentes en el exterior y que se encuentren en situación de vulnerabilidad, asistencia sanitaria o farmacológica en situaciones de urgencia; colaborar en la ampliación y avance continuo de los servicios sociales y de la atención a las personas mayores, o elaborar programas formativos u ocupacionales que faciliten la integración de los gallegos y gallegas y asturianos emigrantes y sus descendientes en el mercado laboral.
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Para Quintana el derecho al voto no es prioritario para los emigrantes
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El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, defendió la propuesta del BNG, para limitar el voto de los emigrantes a los comicios generales y europeos.
Quintana considera que esta propuesta es una contribución “valiente y clara” del BNG. Se trata, explicó a los periodistas en el Parlamento, de una propuesta que pretende terminar con el “escándalo antidemocrático” que supone la actual situación, pues no puede haber elecciones sin urnas, aclaró, acabar “de una vez con la utilización de los emigrantes como mercancía electoral” y determinar legalmente quién puede integrar el censo de residentes ausentes.
“No parece lógico, bajo ningún género de duda, que puedan formar parte del Censo de Residentes Ausentes interminablemente todos los descendientes de los que en su día emigraron de Galicia, es una situación democráticamente inaceptable que no pasa en ningún país del mundo”, subrayó.
Por ello, reclamó del Gobierno que es el que “tiene que tomar decisiones” que no puede permanecer “por más tiempo impasible”, porque “ya son demasiadas elecciones en las que se producen irregularidades y se seguirán produciendo mientras no se cambie el actual modelo”, advirtió.
La propuesta nacionalista está abierta al diálogo y “conecta tanto con el derecho de emigrantes como con la voluntad y pensamiento de los gallegos que viven en el interior”, indicó.
Quintana recordó que esta propuesta es independiente del derecho a la nacionalidad.
“En todas mis visitas a la emigración me tienen comentado la necesidad de resolver el problema de la nacionalidad, de mejorar los servicios sanitarios y las prestaciones sociales, pero en ningún caso me tienen colocado el derecho al voto en las elecciones municipales y autonómicas como crucial en el futuro de la diáspora”, aseveró.
En su opinión, el voto de la emigración “interesa” más a algunas formaciones políticas que a los emigrantes, por lo que abogó por explicar lo que finalmente se decida tanto a la emigración como a la gente que vive en Galicia.