El PSOE avala sin fisuras a su líder y respalda la subida de impuestos

Confían en una recuperación del país “en el umbral entre 2009 y 2010”

En una de las reuniones más largas de los últimos tiempos -casi seis horas y media- del máximo órgano de dirección socialista, las críticas a la forma en que se está afrontando la política económica fueron casi inexistentes, y, por el contrario, hubo un cierre de filas en torno a lo que está haciendo el Ejecutivo.

El propio Zapatero aprovechó su última intervención para referirse irónicamente al debate existente en algunos medios de comunicación en los últimos días sobre las supuestas críticas internas a su gestión. “Dos editoriales y tres tertulias lo cambian todo y hacen que hoy suban aquí varios compañeros y digan algo que no hubieran dicho hace nueve días, que me apoyan”, señaló.

Zapatero garantizó que el proyecto socialista es coherente “más allá de que, a veces, la tarea de gobernar incluye improvisar”, hizo un llamamiento para asentar con valentía el compromiso de lealtad de los valores del proyecto político del PSOE y del Gobierno, y reclamó una labor pedagógica constante para explicar las decisiones que se toman.

Aunque en su intervención inicial obvió hablar de la subida de impuestos, en el debate a puerta cerrada con sus compañeros, aunque sin concreciones, prometió que van a contribuir más los que tienen más capacidad para hacerlo. Una reflexión que va en línea con la política de “saber elegir” en defensa del interés general y que llevó al Gobierno a “decir no a los poderosos” y “saber decir sí cada vez que hay un problema social y a aquellos que dependen de su trabajo día a día para poder vivir”. Días antes, en la sesión de control en el Congreso, Zapatero insistió en que la presión fiscal es inferior a la que había cuando llegaron al Gobierno.

En clave de futuro, confió en que la economía española vuelva a crecer “en el umbral entre 2009 y 2010”, aunque reconoció que no se puede vaticinar cuándo volverá a crearse empleo y anunció que el Gobierno aplazará un año el pago de la deuda de los ayuntamientos con el Estado, más de 1.500 millones de euros.

Zapatero aprovechó para elogiar la gestión que está haciendo el lehendakari, Patxi López, para calificar de “oportuna y proporcionada” la reforma de la ley del aborto y para asegurar que “no pasará nada” con la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña.

El líder del PP, Mariano Rajoy, durante la proclamación de Alicia Sánchez Camacho como candidata a la presidencia de Cataluña, aseguró que España necesita un buen diagnóstico, control del gasto, bajar los impuestos, apoyar a los emprendedores, y un plan de reformas para salir cuanto antes de la crisis económica. Rajoy acusa a Zapatero de improvisar su política económica.