En el marco de este programa, 17 profesores rumanos atienden a 1.200 alumnos y alumnas de origen rumano con el objetivo de enseñarles la lengua, la cultura y la civilización de su tierra natal.
La Administración regional busca, de esta forma, integrar a los niños escolarizados en centros públicos dentro del sistema educativo y fomentar la educación intercultural.
Esta iniciativa ha sido posible gracias a la firma, este curso, de la declaración común entre los Gobiernos regional y rumano para su implantación, de acuerdo con el convenio de cooperación cultural y educativa que hay entre España y Rumania, firmado en Bucarest en 1995.
Las clases sirven para ayudar a los escolares a no olvidar su cultura y sus raíces, enseñándoles la lengua, historia, cultura y tradiciones del país.