El presidente del PP, Mariano Rajoy, pidió al Gobierno que “se avenga a razones” y cambie la Ley de Extranjería vistos los “efectos de la demagogia” en la localidad barcelonesa de Vic. Rajoy se manifestó de esta manera en la clausura de la reunión interparlamentaria de su partido, que tuvo lugar en Palma. No evitó una alusión en ese foro a la situación generada en aquel municipio, donde el Ayuntamiento, con alcalde de CiU y con el apoyo de PSC y ERC, aprobó una normativa de empadronamiento contra los inmigrantes irregulares.
Rajoy ironizó acerca de las críticas que recibió el PP cuando criticó la Ley de Extranjería, el “papeles para todos” y “las regularizaciones masivas” dentro de una “política suicida” en materia de inmigración, y acto seguido lamentó que la normativa, tras los cambios hechos en su redacción, no valga “para nada”. Porque ahora, según Rajoy, “compañeros de partido” de PSC y PSOE, así como sus “socios” en la aprobación de la nueva Ley de Extranjería, avalaron en Vic una normativa que prohíbe a los inmigrantes en situación irregular el empadronamiento en el municipio, cuando en teoría la ley impide tal extremo. Si bien se ha mostrado partidario de que la legislación se cumpla, también se mostró a favor de que se cambie la Ley de Extranjería y se evite así “generar más problemas” a los ciudadanos.
Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó al respecto que el progreso de Europa, de España, de Cataluña, “es el mejor ejemplo de que cualquier comunidad se construye sumando y no restando” y valoró que “cualquier proyecto cívico se construye desde la integración y el respeto a los derechos, nunca desde la división, nunca desde la discriminación, nunca desde la exclusión”.
“Algún intento aislado, al que en estos días asistimos, de orillar la legalidad, ignorando esos derechos y esa voluntad de integración de todos que la ley consagra y dando marcha atrás en conquistas que son conquistas de ciudadanía, debe estar necesariamente condenado al fracaso”, subrayó.
Mientras, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, explicó que la llegada de inmigrantes a través de las costas en 2009 -7.285 personas- se redujo “a casi la mitad” respecto al año anterior -13.425- y, en el caso de la entrada a través de Canarias, fue la más baja de los últimos diez años. Durante la presentación del balance de la lucha contra la inmigración ilegal 2009, Rubalcaba dijo que la crisis frenó la entrada de extranjeros ilegales a través de los aeropuertos, procedentes sobre todo de Suramérica.
