El PP gana las elecciones europeas pese al notable descenso del bipartidismo y los grupos minoritarios de izquierda irrumpen con fuerza

Los populares se imponen con el 26% de los votos, tres puntos más que los socialistas, pero entre ambas formaciones pierden el apoyo de más de 5 millones de personas y no llegan al 50% de los sufragios

En segunda posición ha quedado el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con tres puntos menos de apoyo que el PP, al contabilizar 3.596.324 votos y 14 escaños, perdiendo el respaldo de más de 2,5 millones de personas y 9 escaños.
Los populares ganan, además, en todas las comunidades, menos en Andalucía, Asturias, Cataluña, Extremadura y el País Vasco, y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Se impone, asimismo, en todas las provincias españolas, salvo en las cuatro catalanas, las tres vascas, las andaluzas -menos en Almería-, Asturias, Badajoz y Tenerife.
Una de las conclusiones más destacadas es el notable descenso de los dos principales partidos, puesto que entre PP y PSOE pierden más de cinco millones de votos y no llegan ni al 50% de los sufragios, cuando han llegado a sumar más del 80% de los votos en muchas elecciones de distinto tipo que se han celebrado en el país. Sin embargo, la caída del bipartidismo podría no ser tan alta como revelan las cifras puesto que podría explicarse por el hecho de que esta convocatoria se organiza bajo una sola circunscripción, mientras que al entrar en juego el reparto por provincias, los partidos mayoritarios salen beneficiados en la distribución de actas de diputados frente a los minoritarios, que necesitan más votos y un mayor porcentaje para sumar escaños.
La participación fue del 45,84%, casi un punto superior a la registrada en las anteriores europeas. Pero este dato bajará considerablemente cuando se haga el recuento del voto de los emigrantes que puede llegar a cifras insultantemente ridículas tras la reforma de la Ley Electoral y los plazos tan ajustados para realizar el proceso.
Ascenso de la izquierda
La tercera, cuarta y quinta fuerzas políticas españolas en los resultados son de izquierdas, tras la disgregación de este voto que abandonó al PSOE. Primero, la coalición Izquierda Plural, que incluye a Izquierda Unida y Alternativa Galega de Esquerda (AGE) de Xosé Manuel Beiras, que logra 1.562.567 votos y 6 escaños, frente a los 588.248 y 2 escaños de 2009.
Sin embargo, la irrupción más llamativa es la de Podemos, una formación heredera del espíritu del movimiento 15-M, que encabeza el joven tertuliano televisivo Pablo Iglesias y que se presenta como rompedora del sistema. Se convirtieron en la cuarta fuerza política, con 1.245.948 de votos y 5 escaños, en su primera participación electoral, por encima de formaciones consolidadas. Es el caso de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), pese a crecer en respaldo popular, que consiguió 4 escaños y más de un millón de votos.
Otras novedad es la presencia de Ciudadanos (2 escaños) y la Primavera Europea (1), junto con los partidos nacionalistas: la Coalición por Europa (CEU) con 3 escaños, Esquerra Republicana (2) en EPDD y Los Pueblos Deciden (LPD) con 1.
La jornada electoral transcurrió prácticamente sin incidentes, aunque hubo que reseñar algunos en Cataluña por la intención de simpatizantes de la independencia de realizar lo que llamaron un multireférendum. Los agentes del orden tuvieron que intervenir.
Cabe señalar que el Partido Popular Europeo en conjunto ganó las elecciones con la suma de todos los estados miembros de la Unión Europea, en una cita en la que destaca el ascenso de las fuerzas de ultraderecha -sobre todo en Francia- y de la izquierda radical -en Grecia, por ejemplo-, además del ascenso de formaciones euroescépticas.