El PP arrasa en las autonómicas y el PSOE sólo mantendría Extremadura si pacta con IU

El partido de Álvarez Cascos es, a falta del recuento del voto emigrante, el vencedor en Asturias, seguido del PSOE

 

Cuando aún queda por contar el voto emitido por los residentes en el exterior, el PSOE también se vio arrollado en las elecciones autonómicas del pasado 22 de mayo. De las trece comunidades autónomas en las que se celebraban elecciones (todas menos Galicia, País Vasco, Cataluña y Andalucía), el PP es el más votado en once y logra la mayoría absoluta en ocho de ellas. El tradicional feudo socialista de Castilla-La Macha pasa ahora, tras 28 años, a la popular María Dolores de Cospedal, que arrebata el poder al socialista José María Barreda; mientras la esperanza para el PSOE es el otro feudo en juego, el extremeño, que podría salvarse a base de un pacto que Guillermo Fernández Vara tendría que alcanzar con Izquierda Unida, algo que se presenta bastante probable ya que ésta formación se plantea no dejar gobernar a los populares.

La gran sorpresa es Asturias, donde el partido Foro por Asturias, del ex vicepresidente del Gobierno de Aznar Francisco Álvarez Cascos, es la fuerza más votada, aunque está a expensas del recuento del voto llegado del exterior por si los socialistas, que no contaban ya con el valor de Vicente Álvarez Areces, lo superan y se mantienen como la primera fuerza. En todo caso, la formación de Cascos podría alcanzar un pacto para gobernar con sus excompañeros del PP.

Cambio en Cantabria

En Cantabria, el regionalista Miguel Ángel Revilla deberá dejar el poder, ya que los populares consiguieron la mayoría absoluta, de modo que esta Comunidad pasa a la PP, lo mismo que podría suceder con Aragón, donde Luisa Fernanda Rudi se perfila como nueva presidenta al lograr treinta de los 67 diputados, frente a los 22 escaños del PSOE, los siete del PAR, los cuatro de CHA y los otros tantos de IU.

Canarias queda pendiente de los pactos  tras quedar el Partido Popular y Coalición Canaria empatados en número de diputados, 21, aunque la formación popular logró un mayor número de votos. Entra en el Parlamento isleño Nueva Canarias, liderada por el expresidente del Gobierno Román Rodríguez. En la Comunidad Valenciana, el actual presidente Francisco Camps, del PP, mantiene su mayoría absoluta pese a los presuntos casos de corrupción que le asedian, aunque pierde fuerza respecto a los comicios de hace cuatro años.

Los mejores resultados de la historia del PP quedan especialmente de manifiesto en la Comunidad de Madrid, Castilla y León, La Rioja y Murcia, donde los presidentes populares mejoran sus resultados, y en las Islas Baleares, donde el PP retorna al poder. En la Comunidad de Madrid, el PP gana por tercera vez con la mayoría absoluta y dobla al PSOE en número de diputados, hecho que nunca había sucedido en la Asamblea de Madrid. De este modo, el candidato socialista Tomás Gómez, que hizo frente a la dirección nacional para lograr ser candidato, obtiene para su formación un resultado peor que Rafael Simancas hace cuatro años.

Izquierda Unida es una formación que coge fuerza en estos comicios, pese a salir del Gobierno de Asturias,  consigue entrar en los Parlamentos de Extremadura, donde será clave para que el PSOE mantenga el único de sus feudos autonómicos a los que tiene opción, y Castilla y León. La situación en Navarra se plantea complicada, ya que aunque UPN vuelve a ser la lista más votada al Parlamento de Navarra, no alcanza la mayoría absoluta con los cuatro asientos que ha logrado el PP y los pactos se presentan difíciles.

Bildu irrumpe con firmeza en la comunidad foral y obtiene siete parlamentarios, que sitúan a la coalición como cuarta fuerza política más votada, por detrás de UPN (diecinueve), PSN (nueve) y Nafarroa Bai 2011 (ocho).

En las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde también se celebraron comicios el pasado 22 de mayo, los presidentes del PP revalidan sus mayorías absolutas.