El Patronato da Cultura Galega de la capital uruguaya celebró con solemnidad su 46 aniversario

La entidad entregó la ‘Vieira de Plata’ al emigrante orensano Manuel Saa, reconocido personaje de la colectividad en el país

Manuel Saa muestra la ‘Vieira de Prata’ junto a la presidenta del Patronato, Josefina Pérez.

Josefina Pérez, presidenta del Patronato da Cultura Galega, explicó y agradeció el trabajo que todos realizan a favor de esta institución que divulga la cultura de Galicia con talleres de lengua, canto, pintura, fotografía y literatura en su nueva sede de la calle Rondeau. Mostrándose sobre el escenario las danzas de su grupo de baile y la actuación también del coro del Patronato.
Además, el aniversario número 46 también serviría para distinguir a un emigrante orensano, Manuel Saa, justamente en su club, en el que lo vio ser directivo así como también lo fue del propio Patronato como presidente. Saa, además tuvo actividad a nivel sindical en la Asociación de Odontólogos del Uruguay, de la de Profesionales Universitarios y de la Caja de Jubilados Profesionales de este país que lo acogió cuando tenía apenas tres años y le permitió desarrollarse en la odontología.
Asimismo participó en la vida política del Partido Socialista de Uruguay y en la del Bloque Nacionalista Galego, del que aún hoy es el portavoz en Montevideo.
Pérez explicó al auditorio, desatando un fuerte aplauso, que se trata “del Dr. Manuel Saa, que hace tres años cuando le hice una entrevista me sorprendió dibujando con un lápiz su casa natal en Galicia”.
Aseguró que Saa “luchó incansablemente para que el Patronato tuviera un local con mayor capacidad para ponerlo al servicio de gallegos y uruguayos, cuando para muchos de nosotros eso era una utopía. Hoy gozamos de esa nueva casa”, aseguró Pérez.
Emocionado
Tras recibir la ‘Vieira de Prata’, Saa fue saludado por los más de medio millar de asistentes al ‘xantar de irmandade’, donde además de presidentes de distintas instituciones estaban presentes el cónsul Pedro de Quesada y la consejera de Trabajo, Rosa Fuentes, los que hablaron felicitando al homenajeado y a los 46 años de actividades que celebra la institución.
Manuel Saa por su parte dijo “no merecer esta distinción”, aunque agradeciéndola explicó que “nunca como ahora se precisa recordar versos de algunos poetas gallegos” como el de Cabanillas que tradujo: “Hermano de pie, con la frente erguida, con luces que vienen de arriba, con la luz que da la libertad y la dignidad para poder conducir”; asegurando que “esa dignidad que incluye a todos los gallegos y que fue siempre mi norte orientador”.
Afirmó que “en mi larga vida en la diáspora -84 años- nunca renegué mi condición de gallego y siempre trate de pensar y actuar con esa consigna como fue la dignidad en mi camino”.
Saa recordó su primer acto patriótico gallego en 1983 cuando viajó a Buenos Aires con otros directivos del Patronato da Cultura Galega, para despedir los restos de Alfonso Castelao que serían repatriados a su tierra.
Sumamente emocionado recordó a todos los luchadores gallegos a quienes dijo merecían “esta ‘Vieira de Prata’ que hoy me entregan a mi”.
Recordó también las palabras de Eduardo Galeano en su obra magistral de ‘Las venas abiertas’ de América Latina, en las que dice que “la causa nacional latinoamericana es, ante todo, una causa social: para que América Latina pueda nacer de nuevo, habrá que empezar por derribar a sus dueños, país por país. Se abren tiempos de rebelión y de cambio. Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de los dioses, pero la verdad es que trabaja, como un desafío candente, sobre la conciencia de los hombres”, afirmando que “si esto es cierto, en materia social, quien soy yo para dudar la conciencia de los directivos del Patronato que me hizo meditar sobre la entrega a mí de la ‘Vieira de Prata’, que es un hierro candente sobre mi conciencia”.
Finalmente agradeció a su familia, “a mi mujer, a mis hijos y nietos, pero fundamentalmente a mi esposa en la que encontré una mujer excepcional, sino también que tuvo que hacer de padre cuando yo estaba ocupado en el trabajo y en mi militancia por la galleguidad”. Tras bajar del escenario toda su familia lo arropó mientras saludaba a los presentes que le felicitaban.