El Madrid logra un valioso empate ante el Olympique de Lyon aunque mereció más

Benzema anotó el gol blanco a los 38 segundos de sustituir a Adebayor

Benzema recibe la felicitación de sus compañeros tras marcar el gol del Real Madrid.

El Real Madrid encarriló el pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones tras lograr un sufrido empate ante el Olympique Lyonnais, gracias a un gol balsámico de Karim Benzema, anotado nada más entrar en el campo por el togolés Emmanuel Adebayor. Una ligera ventaja que le tocará defender en el Santiago Bernabéu, ante un equipo al que sigue sin ganar pese a que ya son siete los partidos que han disputado en la máxima competición europea.
A los nueve minutos, Chelo Delgado cargó a Sergio Ramos con una amarilla. Fue entonces por la banda del sevillano por la que el Olympique se dedicó a cargar una y otra vez, por que el Real Madrid se vio desbordado prácticamente los primeros 45 minutos.
Las únicas ocasiones del conjunto blanco nacieron a balón parado. Cristiano Ronaldo probó suerte con un lejanísimo disparo de falta pero Lloris se mostró muy seguro. No enganchaba el Real Madrid con Ozil su linterna en las labores de creación, ni con Cristiano que por una vez parecía desenchufado.
En escasamente dos minutos, envió dos balones al palo. Cristiano Ronaldo, con un disparo de falta desde un lateral del área y Sergio Ramos con un remate de cabeza al saque de un córner. El astro portugués se activó en la segunda mitad y en otro lanzamiento de falta reclamó un penalti al ver un brazo en la barrera que desvió su disparo.
Con el Real Madrid controlando el juego, llegó el momento más esperado de la noche en Gerland, la entrada de Karim Benzema por Adebayor. El chaval criado en la cantera lionesa fue ovacionado por el público. Lo que no sabían es que un minuto después iba a apagar la emoción con un gol.
Llegó en la mejor combinación del frente de ataque blanco en todo el partido, un triangulación entre Ozil, Cristiano Ronaldo y Benzema, que el francés se ocupó de materializar en gol con una serie de regates en la frontal del área pequeña.
El técnico francés movió también ficha y acertó, puesto que a falta de siete minutos para el final Gomis empató el partido al rematar solo frente a Casillas un balón que había desviado previamente Cris con la cabeza, en una jugada a balón parado. El gol dio alas al Olympique Lyonnais que en su arreón final obligó al conjunto blanco a acabar pidiendo la hora.