El Consejo de Ministros estudió un informe sobre la reforma de los organismos reguladores, que son aquellos que tienen como finalidad supervisar políticas sectoriales y resolver los conflictos entre las empresas y la Administración. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, explicó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Ejecutivo quiere trabajar en tres principios esenciales en la reforma de estos organismos: austeridad, neutralidad y profesionalidad y eficacia.Para ello, se acordó la constitución de un grupo de trabajo integrado por los Ministerios de la Presidencia; Economía y Competitividad; Hacienda y Administraciones Públicas; Fomento y de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Sáenz de Santamaría adelantó que esta comisión de trabajo presentará al Consejo de Ministros en un plazo muy breve una reforma integral de los organismos reguladores con el fin de simplificar al máximo su número.“Tenemos el encargo del presidente del Gobierno de plantear una reforma fundamental para devolver la confianza a los operadores económicos en los sectores clave y también a los consumidores”, dijo Sáenz de Santamaría.Por otra parte, preguntada sobre la reforma laboral, Soraya Sáenz de Santamaría respondió que el Gobierno hará una reforma “adaptada a nuestro propio mercado de trabajo y a nuestras propias necesidades”. Esa reforma laboral, añadió la vicepresidenta del Ejecutivo, abordará aspectos clave “en materia de contratación, en materia de flexibilidad interna de la empresa y en materia de negociación colectiva, pero también en el ámbito de la formación y de la intermediación de empleo”.
La vicepresidenta señaló que “el Gobierno presentará una reforma laboral en el marco de dos objetivos: la simplificación en el número de contratos y la estabilidad en el empleo”. Respecto a la subasta de deuda en los mercados, Sáenz de Santamaría destacó que España ha conseguido colocar el volumen previsto a más bajo interés.