El Gobierno de Buenos Aires y las colectividades colaborarán en la atención a los mayores

En la firma del convenio estuvo presente la Asociación Patriótica y Cultural Española

En el acto estuvieron presentes representando a los emigrantes españoles en Argentina la Asociación Patriótica y Cultural Española y las representaciones artísticas del Grupo de Danza Flamenca del Club Español de Buenos Aires, que dirige Marcela Rodríguez y la Rondalla y cuerpo de baile del Centro Archipiélago Canario de Buenos Aires, dirigidos por Isidoro Naranjo y Liliana Acosta, respectivamente.
Con la denominación ‘En el camino del Bicentenario, los inmigrantes honran a la patria’, el acto se llevó a cabo el viernes 23 de mayo en el Salón Dorado de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires siendo presidido por el ministro interino del área Desarrollo Social de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Esteban José Bullrich.
Entre las personas presentes en el acto se encontraban el cónsul de Italia en Buenos Aires, Nicola Occhipinti; el diputado de la Ciudad de Buenos Aires Enzo Pagani; el subsecretario de la Tercera Edad del Gobierno de la Ciudad autónoma de Buenos Aires (GCBA), Alfredo Agulleiro; el director general de Tercera Edad del GCBA, Armando Catania, representantes de colectividades extranjeras e invitados especiales.
Con todos en pie, se escucharon los sones del Himno Nacional argentino, entonándose sus estrofas.
En la apertura del acto, el ministro de Desarrollo Social, Esteban José Bullrich destacó que uno de los datos que le quedara grabado al hacerse cargo de los asuntos del Ministerio es que de 700.000 mayores residentes en la ciudad, a sólo 6.000 alcanzaban las políticas dirigidas al sector de la tercera edad. Siendo propósito de Gobierno el desarrollo de acciones orientadas a los mayores, en conjunto con las entidades de las colectividades, considerando lo positivo de la tarea en común. Más allá de las diferencias, un nieto o bisnieto de alemanes, junto a otro de españoles, italianos, suizos, árabes o de cualquier otro origen, trabajarán juntos en pro del bienestar de los abuelos. Destacó que lo más importante que tiene un país es su capital social.
Tras las palabras del ministro se procedió a la firma de los acuerdos marco entre el Ministerio y las colectividades
En primer lugar, lo hizo Francisco López y Diez, de la Asociación Patriótica y Cultural Española; siguiendo la doctora Pina Mainieri, por la Federación de Asociaciones Italianas de la Circunscripción consular de Buenos Aires; el doctor Enrique Spinelli, de la Sociedad Filantrópica Suiza y Horacio S. Daboul, de la asociación Liga Árabe Cultural y Social.
Tras la firma de los convenios, los signatarios representantes de colectividades hicieron uso de la palabra, dirigiéndose al público, exponiendo sobre el tema migratorio con reseñas históricas y experiencias de los emigrantes que radicaran en Argentina, coincidiendo todos en su identificación con el país que los acogiera, compartido con los mejores sentimientos hacia la tierra de origen.
Muestra de tales sentimientos son la prolongación de la cultura, costumbres y tradiciones a través de las instituciones representativas constituidas en la República Argentina. Algunas de ellas también participaron en el acto, mostrando la diversidad artístico cultural.
Así, se presentaron el Coro Suizo de Buenos Aires, ofreciendo una serie de canciones representativas de distintas regiones suizas, en tres de los idiomas oficiales: francés, alemán e italiano, incluyendo también otras argentinas.
El conjunto de danzas Juventud Árabe, dirigido por Kamel Darbo, brindó una muestra de danzas folclóricas árabes.
La Coral Amici, dirigida por Rosalba Onikian, ofreció diversas interpretaciones de su repertorio, de origen italiano y también del folclore argentino, incluyendo una excelente versión de la canción popular napolitana ‘Santa Lucia’, recogida por Teodoro Cottrau.
Así, llegó el turno de la presentación española, haciéndolo en primer lugar el Grupo de Danza Flamenca del Club Español de Buenos Aires, que con Marcela Rodríguez al frente supo ganar cálidos aplausos del público con la danza del sur de la Península, sobre todo, al bailar por sevillanas.
Tras la despedida del grupo de baile andaluz, comenzó a escucharse el alegre sonido musical en las cuerdas de la rondalla y, por el pasillo central, entre el público, fueron llegando al frente del salón los integrantes del conjunto del Centro Archipiélago Canario de Buenos Aires, excelente grupo representativo de las tradiciones y el folclore de las Islas que brindó un cuadro típico con música, danza y canciones, destacando con una isa parrandera en cuya coreografía incluyen movimientos con pañuelos rojo y gualda, por una parte y celeste y blanco, por la otra (colores de las enseñas de España y Argentina), que arrancaron los aplausos de todos.
El acto, realizado en el espléndido marco del Salón Dorado del Palacio Legislativo de la ciudad es una muestra más del espíritu universal de la capital argentina donde, como en pocos lugares en el mundo, siempre fue un rasgo distintivo la convivencia entre diversas comunidades y la fortaleza de la estructura del vínculo humano que hace a la integración.


La inmigración en Argentina

Desde los primeros años de vida institucional los gobiernos argentinos consideraron el fomento de la inmigración. La primera norma legal al respecto, fue la que dictara el Primer Triunvirato, con la firma de Bernardino Rivadavia, el 4 de septiembre de 1812, regulando sobre la llegada de extranjeros al país.
Bernardino Rivadavia, nacido en Buenos Aires el 20 de mayo de 1780, falleció en Cádiz el 2 de septiembre de 1845 y su casa en la capital gaditana (C/. Presidente Rivadavia, 3) aún se conserva. En ella tiene sede el Consulado de la República Argentina en Cádiz (Decreto 1515/2004, publicado en el Boletín Oficial de la República Argentina Nº 30517, de lunes 1 de noviembre de 2004, pag. 1).
Al promediar el siglo XIX, Argentina era un país despoblado. En 1869, su población era poco más de un millón y medio de habitantes. La Constitución de 1853, que recogiera ideas de Juan Bautista Alberdi, estableció derechos para todos los habitantes, sin distinción de nacionalidad y fomentó la inmigración, siendo uno de los objetivos poblar el territorio nacional y transformar la sociedad. Desde entonces comenzaron a arribar en forma organizada diversos grupos migratorios, mayoritariamente procedentes de ultramar.
Actualmente, el 4 de septiembre, cada año se conmemora el Día del Inmigrante en la República Argentina, brindando expreso reconocimiento a la importancia de la inmigración en la composición de la estructura social argentina.