En su primer día de trabajo tras regresar de Marruecos, Omar Azziman se reunió con sus colaboradores en la sede de la embajada, y manifestó a los periodistas que su misión será trabajar para “mirar al futuro”, “superar las dificultades existentes” y “seguir avanzando” para mejorar las relaciones. En su opinión, su regreso pone de manifiesto la “madurez” y la “calidad” de las relaciones hispano-marroquíes, que se demostró que pueden sobreponerse a “desequilibrios” como el que motivó su llamada a consultas.
Con motivo de su retorno a España, el embajador marroquí fue por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en la sede del ministerio. Azziman fue requerido por las autoridades marroquíes el pasado 2 de noviembre, tres días antes de que los Reyes iniciaran su primera visita en 32 años de reinado a las dos ciudades autónomas, cuya soberanía reivindica el Gobierno de Rabat.