Zapatero compareció en el primer pleno del Senado para explicar los ejes de la legislatura y, entre sus principales compromisos, situó el cambio del sistema de financiación “con el acuerdo entre todos”. Junto a una mayor corresponsabilidad fiscal, abogó por una solidaridad interterritorial más transparente y vinculada a la dotación de infraestructuras y a la garantía de que habrá fondos suficientes para prestar los servicios públicos a los ciudadanos en condiciones de igualdad. Junto a la suficiencia financiera de las Comunidades y la “solidaridad equitativa”, destacó la necesidad de que el Estado disponga de recursos para las infraestructuras “interautonómicas”, la financiación de nuevos servicios sociales o el impulso de planes territoriales.
El portavoz del PP, Pío García Escudero, se mostró dispuesto al diálogo, pero advirtió de que los pasos dados hasta ahora han roto un sistema que estaba “aceptado por todas las Autonomías para convertir este asunto en un sudoku cuya solución no parece ni próxima ni posible, ya que ni siquiera los socialistas se ponen de acuerdo”.
Estatut y reforma del Senado
Las formaciones catalanas instaron Zapatero a cumplir el Estatut, que establece que la reforma del sistema de financiación debe estar lista para el 9 de agosto. El presidente quiso tranquilizarles al asegurar que el Estatut “no está congelado” y recordar que ya se han cerrado varios traspasos y que se está trabajando en la transferencias de otras competencias.
Junto a esta cuestiones, Zapatero reiteró su voluntad de reformar el Senado en esta legislatura, un proyecto que fue imposible de alcanzar en los últimos cuatro años. Ese mismo día su gabinete entregó a la Mesa de la Cámara Alta el informe redactado por el Consejo de Estado en 2006 sobre la reforma constitucional del Senado, un texto que confió que concite el consenso de los grupos para convertir el Senado en “una genuina Cámara de representación territorial”. “A mayor peso específico del Senado, mayor calidad y mejor funcionamiento de nuestro Estado constitucional”, manifestó.
En respuesta a las preocupaciones expresadas en el pleno por los grupos minoritarios, Zapatero garantizó que cumplirá todos sus compromisos electorales en inversiones e infraestructuras. El jefe del Ejecutivo subrayó que fomentará la protección de todas las lenguas oficiales y su “buena convivencia” con el castellano y aseguró que, al final de la legislatura, todos los problemas básicos del agua estarán resueltos.