El Consejo de la Emigración respalda el anteproyecto de la Ley de la Ciudadanía Castellana y Leonesa en el Exterior

Los miembros de este órgano consultivo analizaron la evolución de la Tarjeta Salud y de la Oficina del Retorno

López Riesco, Colsa, Heras, Carrasco, Mañueco y Bello, en la rueda de prensa.
Alfonso Fernández Mañueco junto a la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, y miembros del Consejo de la Emigración.
El Consejo de la Emigración de Castilla y León, reunido en la sede de la Diputación Provincial.

El consejero de Interior y Justicia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, presidió el pasado día 28 la reunión del Consejo de la Emigración en el Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León. Con Mañueco estuvieron presentes otras autoridades como la presidenta de la institución provincial leonesa, Isabel Carrasco, el director general de Políticas Migratorias y Cooperación al Desarrollo de la Junta, Félix Colsa, el diputado responsable de Cultura de la Diputación Provincial, Marcos Martínez, y el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco.
Como representantes de las casas castellanas y leonesas participaron Pedro Bello, por Argentina, Claudio López, por México, Sergio Rabanillos, de Cuba, Luis Heras, como presidente de la Confederación Internacional de Casas, y José Colinas, de Sevilla, y Carlos Cantalapiedra, de Madrid, como representantes de los centros regionales en España. Por parte de la Junta, estuvieron presentes directivos de otras consejerías, como Sanidad o Familia. Además forman parte del Consejo representantes de los emigrantes retornados, de la Federación Regional de Municipios y Provincias y de las universidades públicas de Castilla y León.
El Consejo aprobó en su reunión el anteproyecto de la Ley de la Ciudadanía Castellana y Leonesa en el Exterior, tras realizar varias aportaciones que serán tenidas en cuenta por la Administración. Mañueco señaló sobre este texto que su objetivo es “reconocer una serie de derechos a los residentes en el exterior, a los emigrantes retornados y las 130 comunidades de Castilla y León en el exterior, que hay en casi todas las comunidades autónomas de España y en muchos países de Europa y América”.
Derechos y prestaciones
El consejero añadió que ya en su elaboración participaron los miembros del Consejo y de la diáspora con sugerencias. Explicó que con este texto legal, los residentes ausentes podrán participar en los asuntos públicos de la Comunidad y entre éstos citó la participación en las elecciones autonómicas. “Me consta que es un anhelo y una preocupación importantes” entre los emigrantes según indicó. También citó la posibilidad de promover iniciativas legislativas populares, dirigirse al Procurador del Común “invocando sus intereses que consideran legítimos”, realizar peticiones a los poderes públicos de la Comunidad y participar en los órganos consultivos. En este punto, se refirió al Consejo de la Emigración, que es un órgano consultivo, para asegurar que con la futura ley se dará “un reconocimiento legal y una protección mayor de la que tiene hasta ahora” el Consejo.
El titular de Interior y Justicia resaltó que el anteproyecto hace una especial incidencia en los derechos y las prestaciones sociales, “que en algunos casos ya están funcionando”, y enumeró el acceso a la enseñanza, al servicio regional de Salud, las medidas de apoyo social, al desarrollo profesional, el refuerzo del movimiento asociativo en el exterior, al patrimonio cultural, etc…
El trámite que seguirá el anteproyecto de la Ley de la Ciudadanía Castellana y Leonesa en el Exterior, tras su aprobación por el Consejo de la Emigración, será el análisis ahora por los órganos internos de la Consejería y de la Junta, como el paso por el Consejo Económico y Social (CES) o el Consejo Consultivo, para su aprobación como anteproyecto de ley por el Consejo de Gobierno de la Administración autonómica. La Junta pretende que estos pasos estén finalizados antes de que acabe este año 2010. Lo siguiente sería su tramitación en las Cortes Regionales y ahí “lo que tarden”, añadió Mañueco.