El Centro de Estudios Andaluces reedita el libro ‘Ideal Andaluz’ de Blas infante

Coincidiendo con la conmemoración del 125 aniversario del nacimiento del Padre de la Patria Andaluza

Mar Morena presenta la reedición.

Transcurridos 95 años, esta obra fundamental para entender las claves del pensamiento del Padre de la Patria Andaluza ha sido reeditada por el Centro de Estudios Andaluces, en colaboración con la Fundación Blas Infante, en el marco del programa de actividades del ‘Año Blas Infante‘ que se conmemora en 2010, con motivo del 125 aniversario de su nacimiento.

La consejera de la Presidencia, Mar Moreno, acompañada por la presidenta de la Fundación Blas Infante, María Ángeles Infante, y la vicepresidenta de la Diputación de Sevilla, María José Cervantes, presentó ayer la edición facsímil del libro en la Casa de la Provincia, un lugar emblemático por cuanto representa para el proceso autonómico andaluz. Antaño, sede de la Diputación de Sevilla, acogió el 5 de julio de 1936 la Asamblea Pro-Estatuto de Autonomía, en la que se nombró a Blas Infante presidente de honor de la Junta regional organizadora del proceso estatutario. Asimismo, entre mayo y noviembre de 1978, albergó el despacho de Plácido Fernández Viagas, presidente de la Junta Preautonómica, desde donde se forjó el consenso del Pacto de Antequera.

Blas Infante (Casares, 1885 – Sevilla, 1936) cursó Bachillerato en Málaga y se licenció en Derecho en la Universidad de Granada, aprobando las oposiciones de notario con apenas 24 años. En 1910, se mudó a la provincia de Sevilla para ocupar la notaria de Cantillana y abrir un bufete en la capital. Esta fecha marcaría el inicio de su vida pública, del mismo modo que la lectura de ‘Ideal Andaluz’ en 1914 supone el arranque de su fructífera actividad intelectual. 

‘Ideal Andaluz’, un libro fundamental en la trayectoria intelectual del polifacético pensador, diagnostica cuáles son los males que aquejan Andalucía: “Este es el problema – escribe un joven Blas Infante de 28 años – Andalucía necesita una dirección espiritual, una orientación política, un remedio económico, un plan cultural y una fuerza que apostolice y salve”.

La afirmación con la que arranca el Estatuto de Autonomía de Andalucía no es una obviedad: “Andalucía, a lo largo de su historia, ha forjado una robusta y sólida identidad que le confiere un carácter singular como pueblo, asentado desde épocas milenarias en un ámbito geográfico diferenciado, espacio de encuentro y de diálogo entre civilizaciones diversas”. Hace ahora 95 años, Blas Infante escribía en ‘Ideal Andaluz’: “se ha dicho que el pueblo andaluz no tiene historia (…) hasta hay quien pregunta ¿Andalucía, existe?”. Infante parte del principio de que hay que “crear la conciencia que el pueblo andaluz ha existido”, motivo por el que desgrana las distintas influencias históricas que han venido a conformar el ser andaluz, al tiempo que trata de despertar “la conciencia colectiva regional” con fines de afirmación colectiva y reivindicación político-administrativa.

Asimismo, más de la mitad del libro trata el problema del reparto de la tierra y sus posibles vías de su solución. El político y pensador diagnostica las carencias que sufren los jornaleros andaluces, la clase social mayoritaria a principios de siglo, al tiempo que enumera las medidas necesarias – y revolucionarias – que deberían ser llevadas a cabo para lograr la reorganización profunda de la estructura de las explotaciones agrícolas. “En suma, el problema es éste: crear una clase media que no existe en la sociedad andaluza (…) En general, la clase media andaluza deberá ser, principalmente, clase media campesina (…) Decir clase media campesina es lo mismo que decir plantel de modestos capitalistas, que han obtenido la riqueza en su primitiva fuente; y por tanto, plantel de aspirantes industriales”.

Para completar la obra, la edición de este libro incluye trece capítulos acerca del regionalismo andaluz, integrados por varios artículos publicados en el periódico ‘El liberal’ y en la revista ‘Bética’.