El Casal de Cataluña de Sevilla celebró su tradicional ‘calçotada’ con un gran éxito de público

Más de 140 personas acudieron al evento gastronómico que da inicio a las actividades de la entidad en 2009

Más de 140 comensales catalanes y sevillanos festejaron una jornada de confraternización, degustando los ‘calçots’ con salsa romescu y embutidos de Lérida.
“La calçotada es un plato tradicional catalán, originario del pueblo de Valls en la provincia de Tarragona, pero que se hace de forma unánime en toda Cataluña, -nos informa la presidenta del Casal, Marta Strohecker-. Se ha extendido de tal forma que se ha convertido en una tradición que va más allá de las fronteras catalanas “.
“Esta especie de cebolla -el ‘calçot’- comienza a brotar aquí en Andalucía a principios de febrero y en Cataluña, según qué zonas, dura hasta mayo. Las compramos en Mairena del Alcor, porque hay allí un almacén que ya nos las distribuye,comiéndose con las manos, después de ponernos un amplio babi donde figura la fecha de cada año que celebramos esta comida, para evitar que la salsa ‘romescu’ que la acompaña en su degustación te manche la vestimenta”.
“Este rito, tan divertido y rico -prosigue Marta- se hace entre los meses de enero, febrero y marzo, y los ‘calçots’ no son más que brotes tiernos de cebollas madres que no se recogen del campo, teniendo un gusto suave al paladar que no deja ni rastro de olor molesto o desagradable en la boca del comensal. Se asan sobre brasas y a comer”.
Comenzó esta convivencia degustando entremeses catalanes, tortillas de patatas andaluzas, los ‘calçots’ bañados en su ‘romescu’, butifarra a la brasa con alioli, espetecs, para terminar con la exquisita crema catalana, regado todo con vinos y cava catalán. “Las salsas y demás platos elaborados los hacemos los asociados, nos comenta la presidenta, reuniéndonos alrededor del festín tanto asociados catalanes residentes en Sevilla como sevillanos amigos que también tienen las puertas del Casal abiertas”, dijo Strohecker.
Inicios
La presidenta de la Casal de Cataluña en Sevilla, Marta Strohecker, habló a España Exterior de los comienzos de la entidad. “En el año 2.001 que se fundó el Casal de Cataluña de Sevilla -nos contesta Marta- comenzó mi presidencia. Los comienzos, como todos, fueron difíciles, sin encajar, más en Cataluña que aquí, porque había habido ya muchos intentos de su instalación y habían fracasado, y entonces, en una cosa que no la veían segura, las subvenciones no estaban garantizadas. Con los años se dieron cuenta que este empeño iba adelante, consiguiendo por fin una sede nueva en la calle Virgen de Guaditoca, nº 5, en el barrio de Los Remedios. Contamos con 90 cabezas de familia inscritos, que aportan sus respectivas familias al Casal. Nuestras actividades culturales se han multiplicado y ya va para 5 años que se imparten clases de catalán”.
En cuanto a las actividades que realizan, Strohecker indicó que el programa anual comienza con la ‘calçotada’ y destacó que han instituido una beca para realizar estudios de piano en el conservatorio hispalense en homenaje a Mª Teresa Guardia Vidal, una chiquita catalana pianista que estaba haciendo cursos de perfeccionamiento de piano en Sevilla y murió allí víctima de un desgraciado accidente.
“Todos los años ofrecemos un concierto-homenaje a ella y a sus padres como un recordatorio”, señala la presidenta del Casal. Además, también celebran la festividad de la Virgen de Montserrat con misa solemne y ofrenda floral ante la imagen sevillana bajo esta advocación; la ‘noche del pescaíto’ de la Feria de Abril sevillana en el stand de la entidad, situada muy cerca del Real de la feria; conferencias sobre temas culturales y de actualidad; celebración de Sant Jordi, Sant Joan y ‘os panallers’; y recitales de uno de los socios que es tenor.
Gran éxito de las clases de catalán
La presidenta señaló que una de las actividades más importantes son las clases de catalán a varios niveles, cuyo título está reconocido por el Instituto Ramon Llull (www.llull.cat) de forma que la titulación es tan válida como si se diera en Cataluña.
La encargada de estas clases es Adela Miralles Arasa que reside en Sevilla desde hace 14 años. Comenzó a dar las clases tras recibir una propuesta del Instituto Ramon Llull. “Empezamos con una campaña de captación de socios y de alumnos y actualmente tengo alumnos de Sevilla y provincia, y de la provincia de Málaga, que lo que quieren es aprender catalán para irse a trabajar a Cataluña, más algún catalán que vive desde hace muchos años en Sevilla y que no tuvo la posibilidad de aprender el idioma en aquella época”, señala.
El alumnado de Adela oscila entre los 20 y 70 años, bastantes más mujeres que hombres y cuenta la anécdota de una alumna de 73 años que vivió en Cataluña treinta, sus hijos nacieron allí, y ella ha retornado a Sevilla y que aprende catalán para poder hablar con sus nietos.


Acudió el primer director general
de Emigración del Gobierno andaluz, Gonzalo Crespo

En la ‘calçotada’ estuvo presente Gonzalo Crespo, que fue el primer director general de Emigración de la Junta de Andalucía desde 1982 hasta 1992. “Yo soy socio del Casal de Cataluña en Sevilla porque de esa manera puedo mantener muchas de las costumbres de la cultura catalana, con la que tantos años he convivido, ya que residí en Cataluña durante 14 años, y porque tengo tres hijos catalanes, manteniendo una relación magnífica con esta tierra en todos los sentidos”.
Crespo que llegó a Barcelona al poco de licenciarse en Derecho mantiene un recuerdo imborrable de su estancia en tierras catalanas. “A mí me fue muy bien en Cataluña. Cuando yo me bajé del tren en Barcelona llevaba 500 pesetas en el bolsillo y un título de licenciado en Derecho, nada más. Si a mí me dicen entonces que iba a llegar a ser director general de una compañía aseguradora a nivel nacional y que iba a manejar 500 sucursales en toda España desde Barcelona, pues no me lo hubiera creído. Pero es que, además, si me hubieran dicho que iba a ser teniente de alcalde de la ciudad de Barcelona, menos todavía”.