En esta ocasión se trata del primer banco intervenido en España desde que estalló la crisis financiera y se suma a los casos de Caja Castilla-La Mancha (CCM), Cajastur y Caja Mediterráneo.
Al mismo tiempo, José Luis Olivas decidió dimitir de sus cargos como vicepresidente de Bankia y del Banco Financiero y de Ahorros (BFA), accionista de referencia del Banco de Valencia con un 27,9% de los títulos y que en las últimas semanas inyectó liquidez a la entidad intervenida, pero resultó insuficiente. Olivas —que no percibirá indemnización— dimitió como presidente del Banco de Valencia el 28 de octubre, antes de que trascendieran sus necesidades de capital.