El alcalde pidió a la Virgen “que la crisis no la sufran los más débiles”

El Cuerpo de Bomberos de la capital volvió a descender la imagen que peregrinó por las calles de la ciudad

El Cuerpo de Bomberos de la capital desciende la imagen.

La conmemoración de las Fiestas de la Virgen de La Paloma en la capital contaron con la presencia del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, quien pidió a la Virgen “salir lo más pronto de esta crisis y que la crisis no la sufran los más débiles. Hoy, el día de la Paloma, la patrona oficiosa de Madrid, es un buen momento para acordarnos de que no todo es alegría y que tenemos que construir el futuro con el esfuerzo solidario de todos los madrileños”.
El alcalde, tras presidir la Ofrenda Floral ante el cuadro de la Virgen, también tuvo palabras de elogio para el recientemente nombrado candidato socialista al Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, al que ha calificado como “una importante apuesta y uno de los mejores candidatos que podría haber presentado el PSOE”.
En el último y gran día de las fiestas de La Paloma, centenares de devotos ofrecieron su fe a la Virgen entre cadenetas, guirnaldas y aroma de verbena. La iglesia de La Paloma, es decir la parroquia de San Pedro el Real, en la que descansa la imagen de 90 kilos de Nuestra Señora de la Soledad volvió a verse desbordardada durante la solemne ceremonia religiosa.
Vítores
Como es tradición, los miembros de la Hermandad de la Virgen de la Paloma del Cuerpo de Bomberos de la capital bajaran el cuadro. En ese momento comenzaron los vítores hacia la representación, Madrid y los bomberos, previos al inicio de la procesión. Los devotos se prepararon para besar y tocar a la patrona del pueblo madrileño. Las calles de La Latina que rodean la Iglesia de La Paloma vieron pasar la imagen.
Tras recorrer las calles de Isabel Tintero; la Gran Vía de San Francisco; la de Toledo; la Plaza de la Cebada; la Carrera de San Francisco; las calles de Calatrava y de la Paloma, llegó el momento de volver al templo.