La actitud vigilante y proactiva de la Xunta llevó en enero a anticipar medidas de dinamización en el ámbito de la obra pública, la vivienda y las políticas sociales, y el apoyo a la financiación empresarial.
El complejo escenario internacional, caracterizado por la ralentización del crecimiento que reflejan las revisiones de las previsiones de los organismos internacionales, será visible en el conjunto de Europa y España, si bien con distinta intensidad según países y comunidades.
En el caso de Galicia, explicó Fernández Antonio, hay fortalezas como el dinamismo de la economía en los dos últimos años, la solvencia del sistema financiero o las medidas adoptadas al inicio del año. Esto, unido a los fundamentos del modelo de crecimiento y a las bases de la política económica y presupuestaria, permitirán afrontar la situación actual con una perspectiva que, desde la prudencia, es positiva respecto del mantenimiento del objetivo de avanzar en la convergencia.
El conselleiro intervino en el Parlamento para dar cuenta del cierre del ejercicio 2007 que definió como “un buen año en términos presupuestarios, con un incremento de la inversión productiva significativo y un alto grado de ejecución presupuestaria”. La Xunta de Galicia culminó el ejercicio con un fuerte incremento de la inversión productiva (1.264 millones de euros, un 11,8% más) y con unos ingresos no financieros que por primera vez superaron la cifra de los diez mil millones de euros tras crecer un 8,8% sobre el año anterior.
El incremento de 404 millones de euros sobre la previsión inicial elevan la cifra total de ingresos no financieros del ejercicio hasta los 10.638 millones de euros, un 3,9% más de la previsión inicial. El superávit del ejercicio en términos de contabilidad nacional consiguió los 92 millones de euros.
Estos datos reflejan, según Fernández Antonio, la sólida posición financiera de la Xunta al finalizar 2007 y el dinamismo de la economía gallega en el conjunto del año que, según reconoció, experimentó en el último trimestre una desaceleración del ritmo de crecimiento. A partir de esa situación, el conselleiro abordó el contexto económico internacional de los últimos meses.
Recordó que el Banco de España situó en su último informe una previsión de crecimiento del 2,4% para la economía española en 2008.
En este contexto, Fernández Antonio enmarcó la revisión de la previsión de crecimiento para la economía gallega que situó en el 2,8% para 2008. Dicha estimación, añadió, es compatible con el mantenimiento de la creación de empleo en 20.500 empleos. “A día de hoy -explicó el conselleiro- es un objetivo razonable que permite un doble objetivo: proseguir creando empleo, y avanzar en el proceso de convergencia”.
Medidas
Al margen de las previsiones, el conselleiro también subrayó la actitud vigilante y proactiva del Gobierno gallego en los últimos meses que, según afirmó, “está tomando todas las medidas a su alcance”.
Fernández Antonio aludía así al paquete de medidas aprobado el mes de enero para la dinamización de la economía gallega como el impulso de la licitación pública -con un plan dotado con 1.575 millones de euros en 2008- que perseguirá la agilización de la licitación y contratación de obra pública en el ámbito de las carreteras, la vivienda, el suelo industrial y las infraestructuras hidráulicas.
–
–
Touriño defiende la previsión y Feijóo la niega
–
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, aseguró que Galicia afronta “con fundamentos económicos sólidos la situación transitoria” de desaceleración de la economía, frente a lo cual el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, consideró que la Comunidad carece de presupuestos para el presente ejercicio por el cambio en las previsiones económicas.
En respuesta en el pleno del Parlamento a una pregunta del presidente del PPdeG, el jefe del Ejecutivo gallego destacó que Galicia “tiene hoy una economía más fuerte, sólida y robusta que en 2004”, aunque admitió que actualmente existe una reducción paulatina del crecimiento y una “desaceleración relevante”. Touriño resaltó la “vocación de responsabilidad y anticipación” del Gobierno gallego para afrontar la situación y que fue la primera Autonomía en poner en marcha un plan de choque con medidas de dinamización de la actividad económica. Así, citó el incremento en la licitación de obra pública, la reforma del impuesto de sucesiones y donaciones, acuerdos para ofrecer financiación especial, un programa de rehabilitación de viviendas y medidas adicionales para incentivar la obra pública en los ayuntamientos.