La colectividad gallega de Buenos Aires recibió con profundo pesar la noticia, el pasado 21 de mayo, del fallecimiento del profesor Adolfo Lozano Bravo, quien desde hace más de 20 años dirigía la cátedra de Estudios Gallegos de la Universidad de Belgrano.
Nacido en el suburbio bonaerense de Ciudadela el 4 de octubre de 1938, Lozano Bravo era hijo de padre gallego y madre asturiana. Luego de recibirse de contador público nacional en la Universidad de Buenos Aires y de trabajar durante un tiempo junto a su padre y su hermano en una empresa familiar dedicada a la venta de cigarrillos y golosinas, comenzó a ejercer como docente, en 1968, en el colegio religioso salesiano de San Francisco de Sales, en donde se desempeñó hasta 1993.
Su relación con las entidades de la colectividad gallega se inició luego de pronunciar en 1972 una conferencia audiovisual en el colegio en el que daba clases de contabilidad sobre su primer viaje que había realizado a Galicia (el primero de muchos) y en el que le causó un profundo impacto emocional la visita al municipio de Castro de Rei, lugar en el que había nacido su padre. Entre el público presente ese día se encontraba un directivo del Centro Gallego de Avellaneda, quien lo invitó a disertar en dicha institución, en la que sería la primera de innumerables conferencias y charlas dedicadas a la difusión y enseñanza de la cultura de Galicia en Argentina.
Además de desempeñarse como profesor de cultura del Centro Gallego de Avellaneda, el Centro Gallego de La Plata y la Asociación Civil Hijos del Ayuntamiento de Boiro, fue presidente del área de Cultura del Centro Galicia de Buenos Aires y miembro del Instituto Argentino de Cultura Gallega.
Los ámbitos universitarios de todo el mundo lo recibieron para que sembrara entre los miles de personas que lo escucharon su vasto conocimiento de Galicia; en Argentina, lo acogieron las universidades de Buenos Aires, Mar del Plata, Palermo y Tandil, presentándose asimismo en la Universidad de Santiago de Compostela y en las de Uruguay, Portugal y Trier (Alemania). En la actualidad dirigía la Cátedra de Estudios Gallegos de la Universidad de Belgrano y la de Cultura Gallega de la Universidad de Morón.
Alumnos de todas las edades pasaron por sus clases, pero sin duda uno de los logros que más satisfacción le había reportado fue el de colaborar activamente en la creación del Colegio Santiago Apóstol, el primero y único de su tipo fuera de Galicia.
Su pasión por Galicia también lo llevó conducir su propia audición radial, ‘Diario de viaje’, del que recordaba con orgullo que le había permitido entrevistar tanto al Presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, como así también a funcionarios, músicos, marineros y gallegos de a pie que eran objeto de su interés por el sólo hecho de ser gallegos.
Profundo, apasionado y entusiasta difusor de la cultura de Galicia, autodidacta en el aprendizaje de su lengua, Lozano Bravo, cuyos restos mortales descansarán eternamente en el Panteón que tiene el Centro Gallego en el cementerio porteño de La Chacarita, será recordado por toda la colectividad gallega, pero también por todos aquellos que, sin ningún tipo de vínculo directo con la tierra desde la que emigró su padre, aprendieron de amarla a través de sus clases.
