Dificultades para acceder a la Meseta debido a desvíos en las dos autovías de salida de Galicia

Un tramo de la A-6 está cortado por una grieta en una ladera y otro de la A-52 por un derrumbe

En el caso de la primera, un tramo, a la altura de la localidad berciana (León) de Trabadelo presenta una grieta en la ladera de la Sierra de La Escrita, a 125 metros de altura, que pone en peligro la circulación rodada, ya que amenaza con desplomarse, lo que obligó a desviar el tráfico entre los kilómetros 415, enlace de Trabadelo, y 420, en Portela de Valcarce. Son poco más de cinco kilómetros los que hay que recorrer de nuevo por la vieja N-VI.
El Ministerio de Fomento comenzó las labores de reparación del talud de la A-6 mediante el afianzamiento de la cabeza del deslizamiento “para evitar su progresión”. Los trabajos llevarán varios meses.
La lluvia pudo ser la causa
La lluvia de este invierno, que elevó los niveles de agua en el subsuelo, y la compleja geología de las pizarras fracturadas fueron las principales causas de la rotura parcial del talud, según los técnicos del Ministerio dirigido por Magdalena Álvarez.
El deslizamiento afecta a una superficie de unas tres hectáreas, del total de siete que tiene el talud construido antes de que fuese inaugurada la autovía, en el año 2002, con una inversión suplementaria de 26 millones de euros que retrasó la apertura medio año.
En cuanto al segundo vial, está cortado un tramo de 7 kilómetros de la Autovía de las Rías Baixas, la A-52, debido a un desprendimiento en el kilómetro 130,900 en A Gudiña. El tráfico está desviado hacia la N-525 desde el kilómetro 125 al 132 y en la autovía se redujo a un carril en cada sentido en este tramo. La Unidad de Carreteras de Fomento matizó que todavía no está decidida la solución técnica que se utilizaría para asentar el talud, ya que el Servicio de Ingeniería Geotécnica no puede evaluar la situación mientras no se retiren los escombros del derrumbe. No se sabe lo que durarán las obras.