Celebran en La Habana la festividad de Santa Águeda

Organizada por la Comisión de Mujeres de la Agrupación de Sociedades Castellanas y Leonesas y la Sociedad Benéfica Burgalesa

María A. Pérez Guardamino impartió la conferencia titulada, “Las Águedas” , que abarcó cuatro subtemas: Matriarcado, Santa Águeda, Zamarramala, y la fiesta de Las Águedas.

El propósito fue vincular la fiesta del 5 de febrero (Santa Águeda) con la lucha por la no violencia de género, tema central de esta Comisión. María A. Pérez Guardamino impartió la conferencia titulada, “Las Águedas” ,  que abarcó cuatro subtemas: Matriarcado, Santa Águeda, Zamarramala, y la fiesta de Las Águedas.

Joaquín Pérez Guardamino como presidente de la Soc Benéfica Burgalesa , le cedió el bastón de mando a la responsable de la Comisión de Mujeres de la Sociedad, Magda Marqués Fernández, que tuvo  el “derecho”  de a mandar a un hombre y eligió a uno de los presentes, dándole  la tarea de barrer el confetti que se había tirado sobre el piso.

Iris Rúa Rodríguez, declamó la copla por la fiesta de Santa Águeda, y el grupo de baile “Los Pasiegos” amenizó la actividad, finalizando la actividad con una rifa y un brindis.

Zamarramala es una localidad perteneciente al municipio de Segovia, comunidad autónoma de Castilla y León, España.  Es conocida esta localidad por la fiesta de Las Águedas, una de la más antigua de España de la que se tiene constancia desde 1227, en la que se recuerda el valor de las mujeres zamarriegas que ayudaron a conquistar de nuevo el alcázar de Segovia tomado por los sarracenos. En esta Fiesta se eligen a dos «alcaldesas» que gobiernan el pueblo durante dos días y la participación es mayoritariamente femenina. La relación de Zamarramala con la época de ocupación árabe de la península también se ve reflejada en la leyenda, según la cual, las zamarriegas conquistaron el Alcázar de Segovia. Ataviadas con sus mejores galas, se adentraron en el cuerpo de guardia de la fortaleza al anochecer y allí formaron un baile para distraer a los soldados. Mientras, los zamarriegos ocuparon el Alcázar. Cuenta la tradición que las armas y alabardas que se conservan en la iglesia parroquial provienen de aquella gesta, así como el privilegio de mandar un día al año, el día de Santa Águeda. Algún servicio importante debieron prestar los zamarriegos a los Reyes de Castilla para que estos les confiaran la guardia y custodia del Alcázar, concediéndoles fueros y privilegios al pueblo de Zamarramala. Los habitantes de Zamarramala estaban exentos de quintas, contribuciones y de prestar alojamientos cuando la Corte Castellana se trasladaba al Alcázar.

La conmemoración de Santa Águeda el 5 de febrero es una fiesta muy popular en muchos lugares de Castilla. Particularmente en Zamarramala (Segovia) la fiesta de Santa Águeda está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. Los orígenes de la fiesta están relacionados con la conquista del Alcázar de Segovia que supuso una serie de privilegios para este pueblo y sus mujeres, a las que se concedió el privilegio de mandar una vez al año. Desde entonces se ha celebrado tradicionalmente esta fiesta que se inicia con la cesión del bastón de mando del ayuntamiento a las mujeres, que dedican el día a diversas celebraciones mientras encargan todas las actividades domésticas a sus maridos.