En una visita institucional al Ayuntamiento de Celanova (Ourense), la titular de este departamento confirmó que, con todo, esta calzada será una autovía antes de 2018 entre la Autovía das Rías Baixas y Celanova.
Precisamente, la licitación de esta infraestructura se produjo una semana después de que el Consello de la Xunta autorizase el gasto para la ejecución, explotación y mantenimiento del nuevo eje de comunicación durante los próximos 30 años y cuyo coste asciende a 121,3 millones de euros.
De hecho, el concurso de licitación incluye que la empresa concesionaria asumirá la construcción y la explotación de la vía entre A-52 y Celanova, así como su mantenimiento y reparación durante ese periodo. Como contraprestación, la Xunta abonará a la concesionaria que resulte adjudicataria un canon de demanda por cada vehículo que circule por la vía a partir de la entra da en servicio de la infraestructura en su totalidad.
Este eje de comunicación será alternativo a la carretera convencional OU-540 y está constituido por una vía de alta capacidad, que unirá la Autovía das Rías Baixas con Celanova. También recoge la construcción de un trazado de 39 kilómetros hasta la frontera portuguesa.