En su discurso, Camps aseguró que las riendas quedan ahora en manos de “gente excepcional”, al servicio “del partido, de la Comunidad y de España” y arremetió contra el “sistema brutal” que ha llevado la “falsa” imputación de una investigación judicial de la que, según ha dicho, se demostrará su inconsistencia. “No podrán demostrar nada porque no hay nada”, insistió, para cargar contra las “infamias y las insidias” que le han llevado a tomar esta decisión, y a marcharse de la Generalitat, dijo, “con el deber cumplido” y con “miles” de muestras de apoyo. Camps afirmó que se marcha con “la conciencia tranquila y el deber cumplido” y que ha hecho realidad todos sus proyectos e ilusiones”. “Estoy muy satisfecho, gracias por estos años. El jefe del Consell dijo que está luchando “contra un sistema duro y brutal” que busca algo que no podrá localizar: “No ha encontrado en mí ni un euro más ni una cuestión material más de las que he declarado constantemente que tengo (…) Tengo menos de lo que tenia cuando llegué”.