Francisco Camps manifestó que la Comunidad Valenciana no puede renunciar «ni a cultivar ni a fabricar para mantener una estructura socioeconómica de riqueza y de empleo, mantener vivos pueblos y comarcas, así como para hacer realidad las ideas propias y hacer posible que todo lo que creamos se materialice en un producto». Según explicó el president, esta apuesta significa «tecnología, innovación, investigación; formación y educación, comercialización y distribución, exportación y sobre todo, no depender de nadie».
Camps aseguró que la suma del esfuerzo colectivo de empresarios y sectores productivos valencianos han permitido construir «nuevos caminos de la prosperidad como son autovías, puertos, aeropuertos y, por supuesto, una de las más importantes reivindicaciones de estos años como es la alta velocidad».
El jefe del Consell recordó que la Comunidad ha sabido desarrollar una sociedad de servicios, atractiva para el turismo, de desarrollo sostenible, moderna, de vanguardia, envidiada y de referencia.
Reivindicación de la Alta Velocidad
Asimismo, Francisco Camps afirmó que es determinante para el futuro de la Comunidad Valenciana y de España que nuestro territorio y Madrid estén conectados por un corredor rápido, eficaz y de alta frecuencia.
Por ello, señaló que «hoy, más que nunca, exigimos los valencianos que la alta velocidad iniciada y proyectada para Alicante y Castellón, así como el Corredor Mediterráneo, se ejecuten con toda la urgencia necesaria».
«Ello supone -continuó- conectar once millones de personas, la cuarta parte de la población española, la tercera parte de la riqueza del país, dos territorios complementarios y modernos capaces de darle un giro a la historia de nuestra nación, hasta el extremo que el eje económico del país, pase a girar, de manera irreversible, entorno al eje Comunitat Valenciana-Madrid y convertirlo en el motor de la España del Siglo XXI. Y justo nuestra Comunitat en el centro de todo el arco mediterráneo español».
La Comunidad, territorio de riqueza y prosperidad
Durante su intervención, Camps resaltó que el pueblo valenciano «ha tenido siempre en esta fecha, un punto de referencia sobre el que continuar asentando la mejor expectativa de futuro, liderando el camino que debíamos emprender y hemos celebrado a lo largo de la historia el 9 de Octubre, independientemente de las circunstancias políticas, sociales y económicas».
Además, Camps indicó que cada 9 d’Octubre «reivindicamos nuestra voluntad de ser y sentirnos plenamente valencianos, asumiendo toda nuestra historia y nuestra tradición, de las que nos sentimos orgullosos».
Por ello, «hay que continuar aportando lo mejor de todos nosotros y renunciar a nuestras diferencias para conseguir que esta Comunitat continúe siendo un territorio de actividad, riqueza, prosperidad, bienestar, oportunidades y ocupación para todos».
En este sentido, destacó que a pesar de que las circunstancias económicas, financieras y la falta de reformas han roto el círculo de crecimiento económico y de generación de empleo, la Generalitat continúa apostando por iniciativas tendentes a mantener los niveles de inversión, mejorar las expectativas de financiación de las pequeñas y medianas empresas, así como la innovación y la excelencia».
«Todo ello con el objetivo de ocuparnos de lo que nos preocupa, la ocupación y la economía para conseguir los mejores niveles de educación y de formación y de potenciar nuestra tradicional internacionalización», ha explicado Camps.
El president abogó por «dar esperanza y opciones a los que quieren trabajar y no encuentran puesto de trabajo, porque todos somos necesarios para el futuro y todos merecemos un empleo».
Falta de financiación
Por otro lado, el president Camps aseguró que «somos una de las tres administraciones más eficientes en términos de coste de todas las autonomías de España y con menos funcionarios por cada 100 habitantes» pese a que «somos la administración peor financiada por número de habitantes de todo nuestro país».
Además, indicó que «hemos sido más exigentes aún, más eficaces, invirtiendo como nunca lo hemos hecho en educación, en sanidad, en políticas sociales, en políticas de igualdad; en definitiva, en la apuesta por la cohesión social y la vertebración territorial».
Por ello, pese a la falta de financiación estatal recordó que «hemos querido continuar construyendo colegios, hospitales, caminos, redes de transporte público, depuradoras, canalizaciones hídricas, centros y residencias para mayores y dependientes, equipamientos deportivos, culturales, infraestructuras al servicio del turismo y espacios logísticos vinculados a la industria o a la universidad».
El president aludió a la responsabilidad de la Generalitat de seguir invirtiendo. «Esa es nuestra mayor responsabilidad, no parar. Y no pararemos» en la puesta en marcha de políticas e inversiones que permitan superar la actual coyuntura económica, ha puntualizado. Y ha añadido que «tenemos el derecho y la obligación de ejercer el liderazgo para continuar haciendo posible el mejor futuro para todos».

