Se trata de un ciudadano francés de 64 años que estaba ingresado desde anoche en la Unidad de Quemados del hospital Vall d’Hebron y que no ha superado la gravedad de sus heridas. Este fallecimiento se suma a los tres registrados el pasado 22 de julio-dos en Portbou y otro en la Jonquera- y a las ocho personas que permanecen ingresadas por heridas de diversa consideración. Cuatro de ellos se encuentran en estado grave: tres hombres de 70, de 36 y 56 años y una mujer de 45.
De momento las llamas han arrasado unas 9.000 hectáreas de un perímetro calculado de 13.000. Se trata de la peor vorágine de humo y llamas que sufre Cataluña en las últimas décadas.