Areces afrontó en la Junta su último debate sobre el estado de la región

Acusó al PP de “falta de honestidad” por “falsas imágenes” de Asturias

Un momento de la intervención de Álvarez Areces.
Ovidio Sánchez durante su intervención.

En sesiones celebradas el jueves y el viernes de la semana pasada y ayer lunes, la Junta General del Principado acogió el Debate de Orientación Política del Gobierno del Principado de Asturias presidido por el socialista Vicente Álvarez Areces, que ha sido el cuarto debate sobre el estado de la región de la legislatura marcado por la crisis económica y el último en el que Álvarez Areces participa como presidente de la comunidad autónoma, tras hacerse oficial la decisión de que el secretario general de la FSA-PSOE, Javier Fernández, encabezará la candidatura de la FSA-PSOE a las próximas elecciones autonómicas de mayo de 2011.
Tras la primera sesión del jueves, en la que el jefe del Ejecutivo expuso sin límite de tiempo la orientación política de su Gobierno y repasó los logros de sus casi doce años de gobierno, el viernes hubo el debate propiamente dicho, en el que el portavoz del PP, Ovidio Sánchez, quiso evidenciar el “fracaso” que supusieron para la región los casi doce años de gobierno de Álvarez Areces, mientras éste recriminó la “falta de honestidad” del PP y de Sánchez por transmitir “falsas imágenes” de la realidad de Asturias, que se encuentra en una situación mucho mejor que las gobernadas por los populares.

80.000 empleos

Areces incidió en que en su etapa de gobierno, aunque no lo quieran ver los populares, se crearon 80.000 puestos de trabajo, con la misma población que había en 1999 y que, a pesar del elevado paro, es menor que el de otras comunidades autónomas, mientras que la tasa de actividad ha mejorado en 7,45 puntos. Señaló que los indicadores de las regiones gobernadas por el PP, (Madrid, Valencia o Murcia) son peores que las de Asturias. Dijo que Sánchez debería dirigir sus recetas económicas hacia sus “colegas” populares que “deberían irse para casa” antes que él porque la situación de las comunidades que gobiernan es peor.
Recordó que mientras en Asturias el empleo aumentó este año un 1,02 por ciento, Valencia ha perdido el 15 por ciento del empleo y que al igual que Murcia mantienen unas tasas de paro superiores al 20 por ciento.
Areces afirmó que la solvencia financiera de Asturias la querrían otras comunidades en manos del PP, al que recordó que en los cuatro años que gobernó en Asturias “hizo caja” y sacó más dinero de las privatizaciones de empresas públicas de lo que invirtió en la región y que fue el partido que prorrogó el peaje de la Autopista del Huerna en 29 años. “En 2001 habían sacado en Asturias 207 millones de euros más de los que habían invertido y entonces Ovidio Sánchez miraba para otro lado y hacía méritos para que lo promocionaran como europarlamentario ya que por aquí las cosas le fueron bastante mal”, matizó Areces.

Niega la evidencia

Areces reconoció retrasos en las grandes infraestructuras que están en marcha en Asturias pero también afirmó que el PP no puede negar todo lo hecho ni puede responsabilizarle de que se haya tenido que cambiar el calendario por la escasez de recursos. “No ha sido una noticia como para tirar voladores, pero negar la evidencia y decir que no se ha hecho nada es inaceptable”, dijo Areces tras aclarar que, aunque es “malo” que no haya disponibles todos los fondos necesarios para acabar la Autovía del Cantábrico en 2011, también es bueno reconocer que los contratos se mantienen vigentes para ejecutar los tramos pendientes.
En materia de ferrocarril, destacó la ingente inversión realizada para llevar la Alta Velocidad hasta la región, así como la gestión hecha en defensa del carbón, punto éste sobre el que replicó a Sánchez que el PP sí que cerró pozos en Asturias, como el Samuño en 2002. Durante casi dos horas, Sánchez y Areces intercambiaron acusaciones en la segunda jornada del debate, marcada por el desvanecimiento sufrido por el portavoz del PSOE, Fernando Lastra, cuando hacía uso de la palabra, que le obligó a abandonar la tribuna de oradores.