Aprobada la Ley de Ordenación del Sistema de Salud, una norma innovadora, integradora y basada en el ciudadano

Es uno de los proyectos más significativos de la legislatura

«Estamos ante uno de los Proyectos de Ley más significativos de esta legislatura, que nos permite recorrer el camino hacia la modernización y la mejora y orientado al bienestar de los ciudadanos de Castilla y León», manifestó el consejero, quien agregó que se trata de una norma «necesaria» para desarrollar el Estatuto e «imprescindible» al establecer la organización general de todos los recursos e incluir prestaciones asistenciales necesarias.

La nueva norma, que consta de 78 artículos estructurados en once títulos, sustituirá a la de 1993, recoge todo lo necesario para la optimización de los recursos y apuesta «sin fisuras» por la calidad asistencial de los destinatarios. Incluye como novedades, la figura del Defensor del Usuario y de sanciones cuantificadas por agresión a facultativos; la optimización de la ordenación territorial y funcional del sistema a través de demarcaciones sanitarias; el avance en la formación y la investigación, y la regulación de prestaciones sanitarias y carteras de servicios. 

El consejero remarcó también que la nueva norma distingue hasta cinco áreas funcionales, en lugar de las dos actuales -atención primaria y atención especializada-, a las que se añaden las de salud pública, urgencias y emergencias y la de atención sociosanitaria.

También regula un régimen sancionador en el que se distinguen tres tipos de infracciones: leves, graves y muy graves. Entre estas últimas, con multas que oscilan entre los 60.001 y 600.000 euros, figuran precisamente las agresiones a los profesionales de las instituciones sanitarias y centros del Servicio de Salud de la Comunidad, así como la «resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de presión».

Pero no sólo la agresión. La «falta de respeto debido» al personal sanitario, el uso incorrecto de las instalaciones y servicios, el «incumplimiento del deber de colaboración con las autoridades sanitarias» o la «negativa a informar» de los derechos a los usuarios podrán ser consideradas infracciones leves con multas de 300 a 3.000 euros.