Analizan en París el impacto de la nueva emigración española y el reto que supone para el movimiento asociativo

En las jornadas de la Confederación de Asociaciones de Padres de Familia en Francia en las que intervinieron funcionarios de las consejerías de Empleo y Educación de la Embajada de España, del Instituto Cervantes, de la UNED y de la propia Capferf

Inauguración de las jornadas.

El objetivo principal de estas jornadas fue establecer un punto de encuentro entre las distintas generaciones de emigrantes españoles en Francia. Además de informar a los nuevos emigrantes sobre la existencia de una red asociativa creada para resolver las demandas de la emigración española de los años 70 y que aún sigue vigente.

La apertura corrió a cargo del director del Colegio España, Juan Ojeda Sanz, y del presidente de la Capferf, José María Oliver.

Durante la jornada se realizó la presentación de la Capferf, desde un punto de vista histórico y las condiciones de las distintas oleadas de emigrantes que vinieron a París.

Entre los asuntos tratados se acentuó la pérdida de talentos que supone para España la emigración actual. También se puso de manifiesto que el contexto francés ha cambiado respecto a los años 70, “antes había trabajo ahora ya no hay tanto”.

La primera sesión de trabajo trató sobre ‘La inmigración y el asociacionismo. Las españas de París’ en la que intervinieron el director del Instituto Cervantes de la capital gala, Juan Manuel Bonet, y Antonio García, de la Confederación.

En la segunda sesión, ‘La integración laboral y educativa de los españoles en Francia’, participaron el jefe de Sección de la Consejería de Empleo, Juan José Muñoz, y los técnicos de la Consejería de Educación, Margarita Segarra y Domingo Gutiérrez.

Durante estas sesiones de trabajo se discutió sobre el perfil del nuevo emigrante. Los jóvenes asistentes defendieron que no tenían ningún incentivo para inscribirse en las listas del Consulado y que si no volvían a España no era porque no quisieran sino porque no pueden.

Por su parte,. los representantes de la Consejería de Empleo y de Educación de la Embajada española expusieron con detalle las acciones que se llevan a cabo desde la Consejería para los emigrantes.

Información previa

Otro asunto que salió durante el debate fue el del fomento del desplazamiento eficaz. Es decir, lo que se refiere a que los posibles emigrantes deben estar informados de la situación en Francia y deben tener algún tipo de contacto (trabajo o escuela/universidad) antes de salir de España.

Durante la ronda de preguntas se acusó a la Consejería de ofrecer sus servicios a un número muy limitado de emigrantes y de no atender a todo el colectivo emigrante.

Por la tarde se celebró la mesa redonda ‘Los nuevos inmigrantes, un reto para los españoles residentes en Francia’ en la que participaron el presidente de Capferf, José María Oliver, el consejero de Empleo y Seguridad Social de España en Francia, Ignacio Niño Pérez, el director del Instituto Cervantes, el coordinador de la UNED en París, Jesús Martínez Dorronsoro, y Javier Nieto, auditor y censor jurado de cuentas. Tras esta mesa redonda se celebraron los talleres de trabajo en los que intervinieron Alicia Pedrero, psicosocióloga; Pablo Oliver, empresario; Bernardo Castillo,  asistente social; José Luis Ruiz, asesor en la Consejería de Educación, y Javier Nieto. La jornada finalizó a las seis de la tarde.

Talleres prácticos

Durante los talleres prácticos se dieron consejos sobre empleo y sobre temas administrativos a tener en cuenta por los recién llegados. Se destacó la necesidad de adaptación al contexto francés de búsqueda de empleo, las formalidades, la presentación, etc. En Francia se valora mucho la motivación y el trabajo en equipo. Para diferenciarse de los candidatos franceses a la hora de buscar empleo se destacó la capacidad de movilidad y adaptación, el dominio de lenguas extranjeras y el carácter emprendedor que conlleva haber sido el protagonista de una emigración.

A modo de resumen, durante las jornadas hubo una alta participación de los asistentes lo que las convirtió en un primer paso en el diálogo entre las distintas generaciones de emigrantes españoles en París. Además, se puso a disposición de los nuevos emigrantes las infraestructuras de las asociaciones pertenecientes a la Capferf.