Eduardo Fungairiño, exfiscal de la Audiencia Nacional que luchó contra ETA desde su silla de ruedas durante los años más duros de la banda terrorista, falleció a los 73 años. ETA intentó asesinarle en 1990 con un paquete bomba desactivado a tiempo. Su dimisión en 2006 “por motivos personales” fue en realidad un cese por el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido.




