El secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, acompañó el día 30 de julio en su etapa final hasta la plaza compostelana del Obradoiro a los cerca de 100 participantes en la edición de este año del programa Conecta con Galicia no Camiño, una iniciativa de la Xunta que ofrece a la juventud gallega residente en el exterior la oportunidad de conocer su tierra de origen a través de la ruta jacobea. Allí, destacó que los jóvenes implicados –que proceden de Argentina, Brasil, Cuba, Uruguay, Venezuela y México– elevan a casi 3.600 el total de convocados en las 36 ediciones que acumula el programa.
Organizada por la Secretaría Xeral da Emigración en colaboración con la Dirección Xeral da Xuventude, la iniciativa está dirigida a gallegos de entre 18 y 21 años residentes en el extranjero con el objetivo de reforzar sus vínculos con Galicia. Siendo para una buena parte de ellos la primera vez que viajan a su tierra de origen, Miranda pone de relieve que el programa promueve el intercambio cultural, la convivencia intergeneracional y el retorno emocional e identitario, abriendo también las puertas al retorno educativo y profesional.
El responsable autonómico explicó que los jóvenes participantes vienen a Galicia “para convivir unos días”. En este contexto, defendió que no hay mejor forma de hacerlo que “haciendo el Camino de Santiago”, una ruta que, según señaló, “es absolutamente universal” pero que también “nos marca como Galicia que somos”.

Miranda subrayó que el Camino permite “conocer la Galicia rural” y “conocer la belleza natural de Galicia”, además de contactar con las personas del ámbito rural y llegar a Santiago de Compostela. “Es una inmersión completa en la realidad gallega”, afirmó. Durante estos días, añadió, los participantes también tuvieron ocasión de visitar “diferentes lugares emblemáticos de Galicia”, tanto de “belleza natural” como de “belleza patrimonial”.
El secretario xeral da Emigración defendió que el objetivo de estas actividades es “reforzar vínculos con su tierra” y favorecer que los descendientes de gallegos puedan “conocer más profundamente Galicia”. En ese sentido, apuntó que la experiencia puede contribuir a que algunos de ellos, “por qué no”, lleguen algún día a “tomar la decisión de dar el paso y volver a Galicia”.
Durante la estancia, los jóvenes participantes se alojaron en las residencias juveniles Altamar (Vigo) y Florentino López Cuevillas (Ourense), ambas gestionadas por la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude. Desde estos puntos, los grupos realizaron a pie más de 100 kilómetros del Camino de Santiago: bien por el Camino Portugués, bien por la Vía de la Plata, en función del lugar de alojamiento.
Además del recorrido jacobeo, el secretario xeral destacó que el programa incluyó actividades complementarias para acercar a los jóvenes el patrimonio cultural gallego, la situación socioeconómica actual y el sistema universitario de la Comunidad, ofreciéndoles una visión completa y actualizada de la Galicia del siglo XXI. Una vez finalizada la experiencia oficial, podrán prolongar su estancia hasta 15 días más, con el fin de reforzar los vínculos familiares y seguir explorando su identidad gallega.

También explicó que el programa no está dirigido únicamente a socios de centros gallegos en el exterior. Miranda precisó que “hay personas que efectivamente sí forman parte de las entidades gallegas” y desarrollan en ellas actividades culturales o deportivas, pero también “hay otras personas que no”. Por ello, recalcó que “no es una actividad que esté concentrada exclusivamente en socios de los centros gallegos, sino que está destinado al conjunto de la colectividad en el exterior”.
A la llegada a Santiago también se sumaron los 20 jóvenes del programa Conecta co Voluntariado en Galicia que, según explicó Miranda, están desarrollando “una actividad de voluntariado ambiental en el entorno de la ría de Arousa”, y otro voluntariado de tipo cultural en el castro de Viladonga, en Castro de Rei. El objetivo fue que todos ellos pudieran “hacer conjuntamente estos últimos metros del Camino de Santiago” hasta la plaza del Obradoiro.

Miranda enmarcó esta iniciativa dentro de un trabajo “conjunto” de la Secretaría Xeral da Emigración que tiene dos grandes objetivos, por un lado, “mantener la relación con las generaciones de gallegos que están en el exterior” y, por otro, ofrecer información sobre el retorno. “Reforzar esos vínculos”, señaló, significa también darles “la oportunidad de que conozcan los mecanismos de apoyo al retorno” y puedan “volver a su tierra si efectivamente así lo quieren”.





