El Consello da Xunta aprobó el pasado 15 de julio conceder la Medalla de Oro de Galicia a los alcaldes de Braga, Ricardo Río, y Oporto, Rui Moreira, que este año dejan su cargo al llegar al período máximo de mandato que fija la normativa portuguesa. De este modo, los dos regidores se suman a la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, que también recibió este año la Medalla de Galicia, la máxima distinción que concede la Comunidad gallega.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, destacó en la rueda de prensa posterior al Consello que Río y Moreira representan “el espíritu de cooperación entre Galicia y el norte de Portugal”, dos territorios que comparten “lazos históricos y culturales, lingüísticos y un ecosistema económico” que genera miles de puestos de trabajo y de relaciones humanas a los dos lados de la raya.
Ricardo Río es alcalde de Braga desde 2013 y ejerció diferentes cargos en organismos de cooperación como el Eje Atlántico del Noroeste Peninsular, una plataforma desde la que “siempre reivindicó mejoras que redunden en la calidad de vida de los vecinos de ambas regiones”, según indicó Rueda.
El presidente destacó además importantes centros ubicados en Braga con los que Galicia mantiene una “una activa” colaboración. Es el caso del Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología, centro pionero en este ámbito y con el que desarrollan diez proyectos conjuntos. Además la Comunidad colabora con esta ciudad en diferentes actividades culturales como residencias artísticas para creadores de ambas regiones o programas para promover el cine, la música o la arquitectura gallega en Braga.
En el caso de Rui Moreira, alcalde de Oporto también desde 2013, el presidente de la Xunta resaltó que se trata “de un aliado fundamental” a la hora de solicitar avances en la línea de alta velocidad entre Vigo y Lisboa o en el Corredor Atlántico. Además, Galicia colabora en una treintena de proyectos con la Universidad de Oporto y las dos regiones cooperan en iniciativas para promover el envejecimiento activo o el turismo.
En el acto de entrega de estas dos Medallas de Galicia, que tuvo lugar como es habitual el 24 de julio en Santiago de Compostela, Alfonso Rueda reivindicó la fraternidad y la cooperación como la “mejor vacuna” contra los extremismos. Durante su intervención, el titular de la Xunta aprovechó para lanzar un mensaje político en favor de la estabilidad democrática y la gestión responsable. “Tanto España como Portugal sufrimos en los últimos años las tempestades de la inestabilidad o del descrédito de la política. Cuando las certezas y la seguridad dejan paso a los escándalos y a la política del regate corto, se crea un terreno fértil para los extremismos”, advirtió.
Ante autoridades y representantes de la sociedad civil gallega y portuguesa, el presidente gallego remarcó que “quien solicita la confianza de los ciudadanos basándose en la división y en la polarización, lo hace porque sabe que nunca merecerá la confianza de un pueblo unido y esperanzado”.
Rueda puso como ejemplo a Moreira y Río. “Esa buena política es la que encarnan Ricardo Río y Rui Moreira. Ni buscan ni necesitan fracturar Braga y Oporto porque la división es lo opuesto de la fortaleza, y ellos dirigen ciudades fuertes, optimistas y ambiciosas”, señaló.
Además de destacar su compromiso con la gestión pública y los valores democráticos, Rueda abogó por intensificar la cooperación entre Galicia y el norte de Portugal, especialmente en ámbitos clave como las conexiones ferroviarias y los proyectos transfronterizos.
Moreira y Río se sumaron así a la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, quien también recibió este año la Medalla de Galicia, la máxima distinción que otorga la Comunidad Autónoma.
En otro momento de su discurso, Rueda se refirió a una Galicia que trasciende sus fronteras sin olvidar sus raíces. “Nuestra tierra interpreta desde hace décadas su identidad con una partitura propia, una partitura que combina el arraigo de lo autóctono con una marcada vocación universal. Y en este 2025, nuestra distinción más elevada, las Medallas de Oro de Galicia, sirven como homenaje a esa doble condición”, explicó.
Una idea en la que incidió el jefe del Ejecutivo autonómico recordando a la otra galardonada este año. “Las Medallas para Su Alteza Real la Princesa Leonor y para los alcaldes de Braga y de Oporto representan esa Galicia basada, respetuosa de las instituciones y de la tradición, pero con la vista siempre puesta en el mundo que nos rodea y en las incontables oportunidades que todos los días ofrece”, señaló.
Por otro lado, miles de personas participaron el día 25 en la tradicional marcha convocada por el BNG con motivo del Día de Galicia, que este año tuvo como lema ‘Galiza Sempre! Unha nación en marcha pola súa soberanía’.
La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, defendió en su discurso en la praza da Quintana que esta convocatoria simboliza una causa a la que ha invitado a todas las personas que llevan a “Galicia en la cabeza y en el corazón” y sostuvo que el Bloque Nacionalista Galego aspira a ser “la casa común” de todos los gallegos.





