El pasado 29 de octubre se llevó a cabo en Valencia un acto de homenaje a las víctimas de la Dana, coincidiendo con el primer aniversario de la catástrofe, presidido por los Reyes de España. En un breve discurso, Felipe VI trasladó su dolor y cariño y el de todo el país a los familiares de los 237 fallecidos (229 en Valencia, 7 en La Mancha y 1 en Málaga) y consideró necesario seguir analizando las causas y circunstancias de la tragedia para extraer “con rigor y serenidad” las lecciones necesarias. El Rey destacó esta necesidad para poder mejorar la capacidad de afrontar en el futuro otras grandes catástrofes y evitar o minimizar en lo posible sus consecuencias.
Antes y después del acto se pudieron escuchar gritos e insultos al presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, por parte de familiares de las víctimas que le pedían responsabilidades por lo sucedido. Mazón, que ese día reconoció que lo que se hizo “en muchos casos no fue suficiente”, anunció el 3 de noviembre su dimisión como presidente de la Generalitat tras “reconocer errores” y afirmar “ya no puedo más” ante una “campaña” en su contra. En 12 días debería presentarse un candidato a sucederle, que tendrá que contar con los votos del PP y de Vox para ser elegido en un plazo no mayor de dos meses desde la primera votación en las Cortes Valencianas.
Por último, cabe reseñar que una semana antes del aniversario se localizó en el municipio valenciano de Manises el cadáver de uno de los tres desparecidos por la Dana, del que se había perdido la pista en Pedralba. Así que todavía faltan por encontrar el cuerpo de una mujer de 37 años, que desapareció en Cheste, y de un hombre de 64 años de Montserrat.





