Los residentes del Hogar Español de ancianos de Montevideo recibieron la primera dosis de la vacuna contra el covid

“Nos va a dar una seguridad relativa, pero no por eso tenemos que salir a la calle y continuaremos cuidando a los residentes hasta tanto las autoridades modifiquen los protocolos”, afirmó el presidente de la entidad, Ángel Domínguez

La psicóloga del Hogar, Sandra Medina, en el momento de ser vacunada.

El 16 de marzo vacunaron a los residentes del Hogar Español de Montevideo, así como también a sus trabajadores, con la primera dosis contra el coronavirus del laboratorio Pfizer, y la esperanza de que esta pandemia pueda llegar a su fin vuelve a estar en los corazones de estos emigrantes mayores que hace casi un año que no han podido recibir el cariño personalmente de su familia y amigos.

El presidente del Hogar Español, Ángel Domínguez, informó a España Exterior que “el Gobierno del Uruguay le dio cierta preferencia al Hogar Español y el martes 16 de marzo vacunaron a todos los residentes y los empleados” con la vacuna del laboratorio Pfizer, la misma que se ha utilizado para vacunar al personal médico de primera línea a fines de la pasada semana.

También aclaró que “Casa de Galicia realizó test el viernes pasado a los 120 residentes y a los funcionarios, que dieron negativo, por lo que se pudo vacunarlos”.

Vacunando a un residente.

Esta situación abre un hilo de esperanza para los residentes del Hogar Español. Habrá que esperar a que reciban la segunda dosis para que obtengan la inmunidad, asegurando Domínguez que “nos va a dar una seguridad relativa, pero no por eso tenemos que salir a la calle y continuaremos cuidando a los residentes hasta tanto las autoridades modifiquen los protocolos”.

Subrayó que “en la actualidad tenemos a dos personas trabajando para que cualquier familiar que quiera hablar con el residente pueda hacerlo ya sea a través del vídeo o del teléfono. Estamos preocupados para que esa nostalgia que sienten los que están allí adentro, tristemente encerrados y sin visitas, se reduzca al máximo y estos dos funcionarios sirven de comunicadores para que los residentes puedan hablar y ver a sus familiares por medios electrónicos”.

Consultado el presidente del Hogar Español como están las economías del mismo, “hay mucha austeridad, pero también tenemos muchos gastos nuevos que no contábamos con ellos, como los protocolos que se aplican de cambiar los guantes con cada persona que se atiende, así que imagina la fortuna que gastamos en guantes y tapabocas”.

Explicó que “gracias a estas medidas estrictas que se están tomando, estos ancianos que son muy vulnerables al Covid, hemos podido evitar el contagio”.

Agradecimientos a la Xunta de Galicia

Domínguez señaló por otra parte que “gracias al gobierno de Galicia que se siente muy identificado con el Hogar, ha sido muy generoso con nosotros y aparte de las ayudas que desde años atrás viene aportando, ahora dieron una cantidad superior puntualmente para atender los gastos del coronavirus”.

Aseguró que “ya habríamos claudicado” si no hubieran recibido las mismas porque “hemos solicitado al Gobierno uruguayo que nos pasaran al régimen laboral de los otros residenciales de ancianos y lo han negado”, lo que lleva a que los funcionarios del Hogar Español tengan el régimen horario de los funcionarios de la salud hospitalaria.

La directiva del Hogar está bregando desde hace años para que se autorizara a tomar a los nuevos funcionarios con el régimen laboral de los otros residenciales, manteniendo los derechos adquiridos de los actuales funcionarios. Sin embargo, no se ha conseguido, temiendo Domínguez que “en poco tiempo nos puede llegar a pasar como con el Hospital Español que terminó quebrando”.

El equipo de vacunación.

Acerca de la colaboración de la colectividad española en Uruguay, Domínguez destacó a dos empresas que aportan alimentos al Hogar Español, como es La Trigueña con las galletitas y el 70% de las pastas que se consumen son donadas por La Especialista, “pero para de contar, porque no hay más”.

Aseguró que “estamos trabajando para que puedan otras empresas de capitales españoles, donar a través de la exención impositiva lograda por el difunto embajador Javier Sangro en Uruguay”, pero hasta ahora no se ha conseguido.

Por otra parte, informó que ante la reducción de residentes no se están renovando las plazas dejadas por funcionarios que renuncian o se jubilan del Hogar, lo que lleva a una disminución del gasto de funcionamiento.

Puso el caso de que el administrador, Juan José Dos Santos, “renunció al cargo y no se ha cubierto. Tenemos afortunadamente la colaboración del directivo Celestino Duarte que se ocupa de la tarea y así podemos bajar los costos”.

De esta forma la directiva que preside Domínguez busca continuar con el buque insignia de la colectividad española en Uruguay que, además de atravesar una prolongada crisis económica, enfrenta con escasos recursos la pandemia que asola el mundo.

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