Los partidos políticos gallegos se reúnen el lunes para analizar la posible suspensión de las elecciones

La Junta Electoral de Galicia pide el máximo consenso entre las formaciones ante la ausencia de una regulación expresa

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, convocó a los responsables de los principales partidos políticos gallegos a una reunión el próximo lunes día 16 para analizar la situación derivada de la evolución del coronavirus.

El titular del Gobierno gallego envió el pasado jueves 12 de marzo una carta a cada una de las formaciones, en la que propone que, además de las actualizaciones que irá haciendo el conselleiro de Sanidade a cada partido político, se celebre una reunión entre todos los responsables el próximo lunes.

Feijóo realiza esta convocatoria consciente de que “la unión de esfuerzos es fundamental en una crisis sanitaria de este calado” -recoge la misiva- y, por este motivo, a principios de esta semana el conselleiro de Sanidade ya les trasladó a las formaciones políticas las primeras informaciones que le fueron comunicadas a Galicia desde el Gobierno central.

“Resultará útil poner en común toda la información que nos traslade el Ejecutivo estatal este fin de semana, así como de la evolución del virus en Galicia”, señala en la carta, refiriéndose a que el titular del Gobierno central, Pedro Sánchez, convocó a los presidentes autonómicos a una videoconferencia en la que tratarán este asunto y que tiende lugar este sábado.

Además de la actualización de datos sobre la situación de la crisis sanitaria, el otro tema fundamental que se abordará en el encuentro de los líderes políticos gallegos es qué hacer con la convocatoria de elecciones al Parlamento de Galicia, fijada para el próximo 5 de abril. Los partidos han ido suspendiendo de manera escalonada los actos de precampaña y no se descarta que alguno de los dirigentes pueda incluso resultar contagiado de la patología. Es el caso del candidato de Galicia en Común, Antón Gómez-Reino, que está en cuarentena de forma preventiva tras dar positivo en los análisis su compañera de partido y ministra de Igualdad, Irene Montero, y estar recluido la pareja de ésta, el vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, con quienes ha compartido actos recientemente Gómez-Reino.

Ante estos hechos y con la medidas adoptadas por el Gobierno de España y por la Xunta de Galicia en los últimos días y ante las dificultades que se plantearían para la celebración de las elecciones gallegas, lo más razonable parece la suspensión de la cita con las urnas para más adelante. Y será, quizá, el tema fundamental de la reunión de los líderes políticos gallegos del próximo lunes. Se trata de garantizar la participación en condiciones de libertad a todos los votantes y de preservar también la salud de los miembros de las mesas electorales y de todo el dispositivo complementario, además de no poner en riesgo los locales donde se ubican los colegios electorales.

Vacío legal

Sin embargo, este hecho no está recogido en la normativa vigente. No hay ninguna referencia a una posible suspensión de unos comicios ya convocados en la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (Loreg) ni en la leyes electoral de Galicia, como tampoco en el País Vasco que está en la misma tesitura. Ni en un escenario como el que puede darse en caso de agravarse en las próximas semanas la epidemia del coronavirus. Y no hay ninguna disposición al respecto de la Junta Electoral Central.

Por tanto la discusiones de los últimos días entre los constitucionalistas se centran en cómo afrontar ese vacío legal, si cabe la suspensión de los comicios y, en ese caso, sobre cuál es la vía más adecuada para hacerlo.

La Junta Electoral de Galicia, en un comunicado difundido el día 12, confirma la ausencia de “una regulación expresa” que permita postergar unos comicios ya convocados. “Son los mecanismos propios del Estado de derecho y el consenso de las candidaturas concurrentes las que deben orientar las decisiones que vengan impuestas, si fuese el caso, por el devenir de la crisis sanitaria”, afirma la Junta Electoral gallega.

Y añade el organismo electoral que las medidas que se adopten tendrán que respetar los principios constitucionales y estatutarios de seguridad jurídica, responsabilidad y de interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos, por lo que debe asegurarse la audiencia y participación en las decisiones de “todos los sujetos afectados”.

Con su pronunciamiento, la Junta Electoral de Galicia no despeja ninguna de las incógnitas que pesan sobre un eventual aplazamiento de la cita del 5 de abril, pero no cierra la puerta a que se haga y establece el acuerdo entre los partidos como la metodología básica para llevar a cabo tal inédita medida.

Una fórmula sería la de la declaración del estado de alarma por parte del Gobierno central, lo que, a pesar de no estar previsto en la ley orgánica que lo regula, podría dar amparo a la decisión de aplazar las elecciones en el marco de una crisis sanitaria, que sí aparece contemplada.

Cabe recordar que, tres días después de los atentados islamistas de Madrid del 11 de marzo del 2004, España votó en unas generales pese al impacto de la tragedia y tras haberse acordado la finalización anticipada de la campaña electoral.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *