El Consejo de Ministros aprobó el 29 de junio prorrogar algunas de las medidas para mitigar el impacto de la guerra de Irán, incluyendo un descuento en el coste de los carburantes para los hogares que se reducirá progresivamente desde 15 céntimos en julio hasta desaparecer en octubre. Esto forma parte del paquete de medidas fiscales aprobado para contener el impacto de la energía sobre hogares y empresas en 2026. En cambio, se mantiene la ayuda directa de 20 céntimos por litro de gasóleo para agricultores y transportistas.
Además, el nuevo real decreto ley contempla la desaparición progresiva del impuesto a la producción eléctrica hasta quedar eliminado en 2028. Según el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, las medidas suponen un ahorro fiscal de 1.825 millones de euros en 2026, a los que se suman otros 2.700 millones en 2027 y 2028.
Estas medidas afectan a gasolina, diésel y otros productos energéticos, y suponen una reducción adicional del precio final que pagan consumidores y empresas. El Gobierno las ha vinculado a la evolución de los precios internacionales de la energía.




