Las hogueras de San Juan volvieron a las instituciones españolas de Montevideo

Luego del parón por la pandemia, la colectividad española volvió a reunirse en diferentes sociedades para esta tradicional fiesta

Asturianos en Montevideo bailando alrededor de la hoguera la noche de San Juan.

Nuevamente volvieron a arder las hogueras de San Juan en las instituciones españolas de Montevideo, tras dos años de pandemia, aportando en cada una de ellas sus danzas y música tradicional, además de la gastronomía y bebidas típicas en unas congelantes noches de invierno.

La noche de San Juan comenzó a celebrarse el jueves 23 de junio cuando en el Centro Asturiano Casa de Asturias del Uruguay, en el centro Hijos de Galicia y en la plaza Varela de Pocitos, asturianos, gallegos y catalanes le pusieron su impronta a la festiva noche, con la diferencia que mientras el calor reina en España, aquí en Uruguay las temperaturas por debajo de cinco grados reclamaban por la celebración.

Es que no solamente se realizan las gigantescas fogatas, que muchos saltan y a las que otros tiran las cédulas con los mensajes o deseos, sino que también, siguiendo la tradición hay quien en su casa junta las hierbas con las que lavarse en tan entrañable noche. Aunque todos los que se acercaban a las fiestas en los clubes disfrutaron de la tradicional queimada gallega realizada por principiantes en Hijos de Galicia, o la reunión alrededor de la hoguera de los asturianos que “dejaron atrás todo lo malo y le dimos la bienvenida a lo bueno”, así como también la fiesta pública en la plaza Varela que organiza el Casal Catalá, donde además de disfrutar de la enorme hoguera, también se consume la gastronomía y bebida tradicional del este ibérico.

Hogueras siguieron el viernes

Mientras la noche más larga del invierno uruguayo iba culminando, en el Centro Valle Miñor y en el Centro Gallego se comenzaba a preparar la fiesta de San Juan con un público apetitoso de volverse a encontrar tras dos años de pandemia.

Además de la tradicional queimada en ambos clubes, también los cuerpos de baile le pusieron color gallego a la fría noche donde no solo las llamas calentaban el ambiente, sino los corazones que se volvían a apretar en un abrazo entre más de medio millar de emigrantes y descendientes que hacía tiempo no se veían.

Walter Echenique sirve una taza de queimada al presidente del Centro Gallego de Montevideo, Ramón Lorenzo.

La cónsul general de España, María Victoria Scola, con una lesión en su brazo, también concurrió a celebrar la noche compartiendo la mesa con el presidente del Centro Gallego de Montevideo, Ramón Lorenzo, así como también con la presidenta de la Federación de Sociedades Gallegas del Uruguay, María ‘Charo’ Gil, y el presidente del CRE y de la Federación de Instituciones Españolas del Uruguay, Jorge Torres Cantalapiedra.

Charo Gil, María Victoria Scola, el expresidente de La Española, José María García, y Ramón Lorenzo.

Tanto en una fiesta como en la otra, los espectadores fueron trasladados a sus tierras nativas con escenarios montados por la plástica de los grupos de danzas y músicos, muchos de los cuales participarán en el VI Día da Galicia Exterior que se celebrará en Santiago de Compostela el próximo 9 de julio.

El grupo O Son da Ruxidoira actuó en la fiesta de Hijos de Galicia.

Un momento de emoción y sentido recuerdo fue cuando el ‘bruxo’ Walter Echenique comenzó la queimada y el conjuro, suplantando a quien en el escenario estaba presente junto a nuestros corazones, Fernando Barca, el brujo oficial que recientemente falleció tras luchar contra una dura enfermedad.

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